Cine de Canarias en Wroclaw (Polonia)




Acabamos la retrospectiva Cine para una década el domingo en el festival KAN de la ciudad polaca de Wroclaw con la proyección de Okulary (Las gafas en español, producción de Volcano dirigida por Alberto García). Han sido más de cinco horas de cine producido desde las islas o por canarios. Cine de Canarias.  Volver a repasar los filmes y exhibirlos ante un público nuevo y sensible a los nuevos lenguajes me ha servido para valorarlos en una más justa -y exigente- perspectiva. Acostumbramos a inflar nuestros éxitos, sí, pero esto tiene también que ver con la falta de autoestima entre nuestros cineastas producto de su inmerecida invisibilidad en el contexto cultural de Canarias. Esto se está superando, aunque todavía hay mucho por hacer. Lastres que soltar. Mucho por mejorar.

Por lo pronto los cortos seleccionados son trabajos honestos. Algunos de ellos realizados con un inconmensurable esfuerzo. La amplia mayoría fueron recibidos con aprobación en Polonia por un público, mayoritariamente femenino, que llenó durante los cinco días la sala.

A continuación reproduzco la nota enviada por la Oficina de la Candidatura a la Capitalidad Cultural en 2016 a medios de comunicación.

Las Palmas 2016 lleva al Festival Internacional de Cine KAN de Wroclaw (Polonia) una retrospectiva de cortometrajes canarios.

  • “Cine para una década”, comisariada por Luis Roca Arencibia, forma parte de las actividades de la Candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a la Capitalidad Cultural en 2016.
  • Es la primera retrospectiva que se celebra sobre cine de Canarias de la primera década del siglo XXI.

Del 4 al 8 de mayo próximos el Festival Internacional de Cine Independiente KAN de Wroclaw (Polonia), programará en el marco de su 13 edición Cine para una década, una retrospectiva comisariada por Luis Roca Arencibia de lo más representativo del cine de Canarias de la primera década del siglo XXI. La iniciativa forma parte de las actividades de la Candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a la Capitalidad Cultural en 2016.

La muestra reúne 24 obras de menos de 60 minutos de 18 directores canarios. Son obras de ficción, documentales, animación y experimentales, que se reparten en cinco bloques de 60 minutos cada uno. Conviven cineastas que comenzaron a trabajar después de 2000 (José Ángel Alayón, José Cabrera Betancort, David Cánovas, Saray Domínguez, Alberto García, Eduardo Martinón, Aarón Melián, Víctor Moreno, Roberto Pérez Toledo, Chedey Reyes, Guillermo Rios y Nayra Sanz) con otros que ya se habían estrenado profesionalmente en la década de los 90 del siglo pasado (Sebastián Álvarez, Pedro Felipe Acosta, Mateo Gil, Manuel González Mauricio, Elio Quiroga y Antonia San Juan).

Para el comisario de esta retrospectiva, la primera que se celebra sobre cine de Canarias de la primera década del siglo XXI, “esta suma de interesantísimos autores, muchos aún en ciernes, darán las mayores alegrías de su historia al cine de Canarias en esta nueva década que pisamos.” Roca Arencibia fue director del Foro Canario del Festival de Las Palmas, creador de su estructura y responsable de sus mayores éxitos entre público, prensa y cineastas durante los nueve años que dedicó a hacer crecer esta sección (2001-2009). Anteriormente había puesto en pie la primera Ley del Sector Audiovisual de Canarias y las primeras convocatorias públicas de ayuda. Actualmente es miembro de los comités de ayuda al cine español del ICAA (Ministerio de Cultura).

Programación Cine para una década

Bloque 1 – Documental

EL EXTRAÑO / Víctor Moreno, 2009, 2 min.

FELICES FIESTAS / Víctor Moreno, 2008, 5 min.

VERTIGO50 / José Cabrera Betancort, 2010, 14 min.

CHINIJO / Pedro Felipe Acosta, 2002, 52 min.

Bloque 2 – Ficción

VUELCO / Roberto Pérez Toledo, 2005,14 min.

NUESTRO PROPIO CIELO / Roberto Pérez Toledo, 2007, 8 min.

VIENTO DE CIUDAD / José Ángel Alayón, 2007, 37 min.

Bloque 3 – Ficción, Animación

EL PLAN / Eduardo Martinón, 2004, 16 min.

HOME DELIVERY / Elio Quiroga, 2005, 12 min.

LA NOCHE DE LOS FEOS / Manuel G. Mauricio, 2006, 14 min.

TIEMPO PARA CARLA / Saray Domínguez, 2007, 5 min.

JONAS Y EL DIENTE / Chedey Reyes, 2009, 5 min.

EN EL INSOMNIO / José Ángel Alayón, 2010, 5 min.

ME LLAMO MARÍA / Elio Quiroga, 2010, 4 min.

Bloque 4 – Ficción

DI ME QUE YO / Mateo Gil, 2008, 14 min.

YO TE PREFIERO / José Cabrera Betancort, 2008, 14 min.

EL CONTRATIEMPO / David Cánovas, 2009, 10 min.

ANNIVERSARY / Nayra Sanz, 2009, 10 min.

ANTE TUS OJOS / Aaron J. Melián, 2009, 25 min.

Bloque 5 – Ficción

EL INTRUSO / David Cánovas, 2005, 7 min.

LA CHINA / Antonia San Juan, Diego Postigo, 2005, 21 min.

NASIJA / Guillermo Ríos, 2006 , 9 min.

RUTINA / Sebastián Álvarez, 2007, 8 min.

LAS GAFAS / Alberto García, 2008, 12 min.

Luis Roca Arencibia es miembro de la Comisión Asesora  del Ministerio de Cultura español para las ayudas al cine en España. Colaborador de El País como periodista y fotógrafo, ha publicado sobre cine en El País Semanal. Con 21 años se licenció en Ciencias de las Información por la Universidad Complutense de Madrid, con estudios posteriores de Doctorado en Alemania y España y, actualmente, de Posgrado en Community Manager. Con 24 años dirigió el área Audiovisual del Gobierno de Canarias, donde fue responsable de la redacción de la primera Ley del Sector Audiovisual en la historia de Canarias, de organizar las primeras convocatorias públicas de ayuda y los primeros cursos de formación de guionistas, con la Unión Europea. Ha sido miembro de la Comisión Asesora de las Artes Audiovisuales del Gobierno de Canarias, formando parte de sus Comités de Valoración, así como de los Comités Asesor y de Selección del Festival de Las Palmas. Ha escrito sendas biografías sobre el productor Andrés Santana y sobre el distribuidor Francisco Melo Sansó, y es impulsor y responsable de sus primeros homenajes públicos. Ha sido conferenciante sobre cine y turismo en Canarias, dentro y fuera de las islas. En sus nueve años como director del Foro Canario, que consolidó para el cine de Canarias como una sección del Festival de Cine de Las Palmas, programó 300 películas; 8 ciclos; 9 proyecciones especiales; 4 homenajes; 21 mesas redondas; y 5 talleres de formación. Ciclos sobre cine y Canarias comisariados por él han sido exhibidos en Belgrado y Nueva Delhi. Ha trabajado en rodajes de largometrajes y cortometrajes, entre ellos Mararía (1997) la película de Canarias con más nominaciones a los Premios Goya (5). Codirigió la videocreación A Meager Canary Beach, que representó a Canarias en el Pabellón Español de la II Bienal Internacional de Arquitectura de Rótterdam. Es director del proyecto Salvar la memoria: 50 años de Tirma y Moby Dick, del Taller Cinexprés y del Área de Cine del Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria. Como realizador ganó el premio regional al Mejor Videoclip en 1996 y como guionista el premio Richard Leacock de Guiones Documentales del Cabildo insular.

Cinco cortos de jóvenes estudiantes optan a los premios del séptimo taller Cinexprés


 

Este taller que organizo e involucra a estudiantes de audiovisual de tres centros de Canarias cumple siete años superando los bandazos inevitables por desarrollarse en una Comunidad tan frágil en estructuras solventes de promoción y apoyo al sector audiovisual propio. El texto que se reproduce a continuación es la nota de prensa enviada estos días a medios de comunicación. Si quieres conocer los resultados, el miércoles 13 de abril, en el CICCA (Alameda de Colón, LPGC), con entrada libre, a partir de las 18.30 horas proyectaremos  los cinco trabajos y entregaremos los premios.

Con una media de edad de veinte años, sesenta y cinco estudiantes de los tres centros reglados de la provincia de Las Palmas relacionados con el sector audiovisual (el IES Politécnico de Las Palmas, la Escuela de Actores de Canarias y el Conservatorio Superior de Música de Canarias) han participado en la séptima edición del Taller Cinexprés, que comenzó con el curso lectivo; el taller –que estrena en esta edición imagen gráfica- se denominaba antes Exprés.

Esta iniciativa nació hace siete años con la intención de incentivar la creación audiovisual entre los futuros profesionales de Canarias. Son los propios alumnos de los tres centros los que realizan y producen sus propios cortometrajes supervisados por sus profesores y coordinados por un profesional.

De esta forma, Cinexprés introduce a los estudiantes por primera vez en la realidad del sector, pone en conocimiento mutuo a estudiantes de centros diferentes y les permite llevar a cabo una experiencia, para la mayoría la primera de su vida, en condiciones similares a las producciones profesionales. Cinexprés se desarrolla durante el año lectivo. El grueso de sus actividades se lleva a cabo entre enero y abril de cada año.

En esta séptima edición, de los 65 alumnos que han participado, 9 de la Escuela de Actores de Canarias, 5 de ellos del Conservatorio Superior de Música de Canarias y los restantes de las disciplinas de Realización, Producción, Sonido y Fotografía del IES Politécnico Las Palmas.

Cortos del 7º Taller Cinexprés

Los propios estudiantes son los que después de preparar sus guiones, de temática y formato libre, seleccionan los que consideran mejores. Y como el taller sigue el curso lectivo, en enero se suman los actores y actrices de la Escuela de Actores de Canarias y los músicos de la asignatura Música para Medios Audiovisuales del Conservatorio Superior de Música de Canarias. Durante una semana de marzo, los alumnos ruedan los cortometrajes, que se editan durante la semana siguiente a la finalización del rodaje.

En esta edición los cinco cortos participantes son: Para gustos colores (Georgina Gelos, 10 min.); Lena (Joaquín Rodríguez, José Francisco González, 14 min.); Death Pills (José Luis Delgado, 9 min.); Hay que ser maraña de Telde (Arasaho Silva, 15 min.); El marrón (Edray Peña, Diego Velázquez, 14 min.).

Otra de las novedades de la séptima entrega de Cinexprés son los premios. Además de los premios al Mejor Cortometraje, Mejor Banda Sonora y Mejor Interpretación, dotados con 1.000 euros cada uno para nuevos cursos de formación en las respectivas especialidades fuera de Canarias, se han establecido menciones a la Mejor Producción, Mejor Fotografía y Mejor Sonido. A mediados del próximo mes de abril, los cortometrajes serán presentados en el CICCA.

Cinexprés cuenta con el aval de seis ediciones previas en las que han participado cerca de 400 estudiantes y se han producido 30 cortometrajes. Cuenta además con el apoyo de los centros de formación, que ven en la iniciativa un complemento de gran interés a la formación regular de los alumnos.

No hay precedentes ni en Canarias ni en España de un proyecto como éste. Se da la circunstancia de que el corto ganador de la pasada edición, Popcorn, de Óscar Santamaría, ha sido seleccionado para participar en el festival de cine de Sant Joan (Alicante) para competir por los premios de su XI Certamen Nacional de Cortometrajes, que se desarrollará entre los días 9 y 15 de abril próximos.

En 2011 Cinexprés cuenta con el apoyo de las Viceconsejerías de Educación y Cultura del Gobierno de Canarias; Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; Oficina de la Capitalidad Cultural Las Palmas de Gran Canaria 2016; Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria; Gran Canaria Espacio Digital; CICCA; Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria y Egeda.

Yolanda Barrasa, guionista: “Internet es el catalizador de la revolución del cine”


Hito en la formación audiovisual en Canarias ha sido la llegada del Centro de Estudios de Cine de Canarias (Cecan), que desde 2009 organiza cursos que reciben la titulación oficial de la Escuela de Cine y Televisión de Cuba (EICTV). En julio de 2010, Yolanda Barrasa, guionista, consultora de guiones y profesora de la EICTV, impartió un taller sobre guiones de cortometrajes en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria. Manchega residente en Madrid, soltera a punto de entrar en los 40, Barrasa dejó a los 30 años un puesto fijo en una importante multinacional de la cultura para dedicarse a lo que siempre soñó. Sus cortos han participado en festivales como los de Toronto, Clermont-Ferrand o Cinema Jove. En 2011 verá la luz Tenemos que hablar, largometraje compuesto por siete cortos dirigidos por mujeres europeas y americanas. Será su primera experiencia también como directora. Esta entrevista fue realizada con motivo de la estancia de Yolanda Barrasa en Las Palmas de Gran Canaria.

Hablamos de cine en diez minutos. ¿Qué le pides a una historia que tenga esa duración?

En primer lugar, un buen protagonista, construido íntegramente y con objetivos claros. Es decir que cuando la historia arranque el espectador identifique rápidamente sus características y necesidades. También, que la historia tenga un clímax y, por último, que el final sea imprescindible e impredecible. Si además muestra a un director con un universo propio, estaríamos ante un gran cortometraje.

¿El corto es un paso necesario para afrontar un largometraje?

El corto es la gran escuela y una carta de presentación de cara a la industria. Cuando has pasado por la experiencia de escribir y rodar cortos, empiezas a entender como funciona realmente el guión y cuál es su relación con los demás profesionales necesarios para hacer una película. Por eso haber obtenido esa experiencia es un valor añadido fundamental. Además, con el corto te puedes permitir el lujo de poder rodarlo y –muy importante- también de fallar. No creo que rodar cortos sea imprescindible, pero el bagaje de esas escrituras y esos rodajes te dará cintura para luego moverte en el mundo del largometraje, mucho más exigente. También ocurre que es un formato con sus propios códigos, su propia dramaturgia. Por eso a muchos directores de largometrajes consagrados les cuesta rodar un buen corto.

¿Qué cualidades son imprescindibles para ser un buen guionista?

La primera es disciplina, ser capaz de sentarte a escribir ocho horas. El talento sin eso son ideas en la cabeza, y esto es un oficio. Escribir es reescribir. Sólo en la reescritura se alcanzan versiones buenas. Además, en la escritura te enfrentas contigo mismo. Una cualidad fundamental por eso es tener un universo personal, que te identifique como autor y te posicione. Zambullirte en la vida, tener vivencias y capacidad de mimetización con lo que ocurre a tu alrededor, es lo que te hace tener ese universo personal, que también me parece imprescindible.

¿Internet está haciendo que el mundo del corto pueda tener una mejor salida económica y profesional?

Sin duda. Internet es una ventana de exhibición. Y el usuario demanda algo rápido, directo y climático. Condiciona las ventanas de exhibición, la dramaturgia del propio corto y por supuesto su duración. De hecho, más de veinte minutos hoy ya es mucho tiempo para un corto. Y proliferan cada vez más los certámenes que no admiten más de diez minutos. Internet está cambiando toda la concepción del cine. Es el catalizador de la revolución del cine que está por llegar.

¿Por qué proliferan los libros que enseñan a escribir largos y no cortos?

Para la industria, el corto se ha considerado tradicionalmente como un paso para el largo. El año que viene publicaré editado por la EICTV un libro sobre la dramaturgia del guión de cortometraje. No existen libros de textos así. Ni siquiera profesionales que hayan hecho una investigación acerca del mundo del cortometraje. Por eso este taller tiene tanto éxito. Es paradójico que se estudie guión para largo en las escuelas cuando el trabajo de tesis de fin de carrera es siempre un corto.

¿Cuál es hoy por hoy el cine más interesante que se está rodando?

Está en Latinoamérica. Allí se está haciendo el mejor cine del mundo, aunque Asia es un mercado también interesante que no conozco tanto como el europeo o el americano. Por historia, en Latinoamérica se han formado grandes profesionales que quisieron cambiar el curso de la historia del cine. Allí también hay mucho menos dinero y cuando hay que agudizar el ingenio se hace siempre desde el guión, que resuelve dramáticamente problemas de producción. Eso crea un ruptura en las estructuras clásicas en películas maravillosas, que transgreden como una bofetada los pilares básicos del cine.  Hablo de películas que han llenado salas, como, entre otros muchos otros, la peruana La teta asustada -que debió haber ganado este año el Oscar frente a El secreto de sus ojos-, la chilena Tony Manero o la mejicana Los bastardos.

¿Qué opinión te merece el cine español?

Creo que está siendo interesante en el cortometraje y en las películas pequeñas de cine independiente. La revolución que vive el mundo del guión no afecta tanto a la industria del cine como a las películas independientes, porque son las que te permiten hacer investigación sobre estructuras dramáticas e inventar soluciones nuevas que revitalicen, que oxigenen el cine. Las productoras grandes están condicionadas por el corsé de los modelos que han funcionado en taquilla. Pero la magia del cine es que nada está escrito, que no se sabe cuándo funcionará una película y que los modelos no son garantía de nada. El caso de la argentina El hijo de la novia es paradigmático. Su guionista, Fernando Castets, nunca previó el arrollador éxito que tuvo su historia.

¿Qué ha supuesto para ti la EICTV de Cuba?

Hay un antes y un después cuando uno pasa por allí como docente o alumno. Igual me sucedió a mí. Es un centro donde se vive el cine desde dentro. Es muy importante que los docentes sean siempre cineastas de prestigio en sus respectivas especialidades. No tiene precio tener la posibilidad de compartir un cerveza con Coppola, Spielberg, Costa-Gavras o Lucrecia Martel, por poner cuatro ejemplos destacados y muy opuestos a la vez. Por no hablar de gente menos conocida, como el cubano Eliseo Altunaga, uno de los dramaturgos de cine más importantes que existen en el mundo.  El intercambio con alumnos de los cinco continentes con similares inquietudes te hace entender que todo es posible. Además, la escuela es una gran lección de vida y tolerancia. Aprendes a vivir con mucho menos de lo que pensabas necesario y a darle a las relaciones personales la importancia que merecen.

¿Están los guionistas tan maltratados en la industria como se dice?

No lo creo. La queja sobre ese presunto maltrato suele venir de los que no son profesionales, que por otro lado es lo que realmente falta. Un guión no es una pieza literaria, es parte de la producción de una película. Si no hay película es un montón de papeles sin importancia. Por eso en el proceso de producción el guión puede cambiarse y el guionista debe ser lo suficientemente profesional para saber mantener la distancia y aceptarlo. Otra cosa es la remuneración. Es el último que cobra, la mitad cuando empiezas a escribir, otro tanto cuando se empieza rodar y el total cuando la película se estrena. Como sabemos, hay una alto porcentaje de películas españolas que no se estrenan. Así que puede pasar muchas veces que no cobres lo inicialmente previsto.