Comunicado de Luis Roca Arencibia sobre el incidente con Cristina Andreu


Después de consultarlo con amigos y mis abogados publico también aquí mi comunicado a medios de comunicación del pasado viernes, 16 de abril de 2021, cuando comprobé que, a pesar de que ya había sido juzgado y había una sentencia aceptada por ambas partes, se seguían repitiendo las mismas informaciones inveraces del principio. La realidad, como la propia sentencia demuestra, es que lo que pasó no causó lesiones de ningún tipo a la denunciante ni tiene en absoluto nada que ver con violencia machista o de género.

Gracias por preocuparte por leerlo.

Las Palmas de Gran Canaria, a 16 de abril de 2021

En relación con los hechos acaecidos el sábado 10 de abril en un restaurante de Las Palmas de Gran Canaria y por los cuales he sido condenado por un delito leve previsto en el artículo 147.3 del código penal al pago de una multa de 300 euros y de una indemnización de 30 euros a la denunciante, a la vista de las publicaciones aparecidas desde el pasado domingo en medios y redes sociales, quiero comunicar lo siguiente:

  1. Lamento profundamente lo ocurrido. Tras lo sucedido, he esperado a que concluya el proceso judicial para romper mi silencio. Nada justifica lo que hice en un momento de arrebato, aún cuando haya sido mucho menos de lo que ha querido hacer creer la otra parte a través de un arsenal mediático brutal contra mi persona exagerando los hechos e incluso faltando a la verdad.
  2. Desde un primer momento, y sin tan siquiera haberse celebrado juicio, he sido objeto de una serie de afirmaciones en prensa y redes sociales que no se ajustaban a la realidad, y aun hoy, ya con una sentencia firme, se continúan publicando. En particular, sigue produciéndose una evidente exageración de lo sucedido y hablándose de unas presuntas lesiones que en modo alguno se han producido. Me remito al contenido de la propia sentencia y, en especial, al parte médico del Servicio Canario de Salud, aportado por la propia denunciante en la comisaría, donde claramente consta que no se le apreció lesión alguna.
  3. No puedo ni debo justificar mi conducta, de la cual estoy profundamente arrepentido, si bien es cierto que fue el resultado de un encuentro entre cuatro personas, después de dos años que vienen produciéndose hechos difamatorios y atentatorios contra el honor de mi mujer.
  4. Es mi deseo y deber pedir perdón públicamente a Dña. Cristina Andreu Cuevas. Pero ello no es óbice para que discrepe abiertamente con el relato de hechos que ha estado dando en los medios de comunicación y que en modo alguno se corresponde ni con lo acaecido, ni con la conformidad alcanzada por las partes en sede judicial.
  5. Es falso que golpeé a la Sra. Andreu con ambas manos tirándola de la silla al suelo, “ocasionando un estruendo parecido al de una bandeja que cae al suelo”, o que le di un puñetazo en el mentón, como da a entender una fotografía difundida reiteradamente por un periódico local, etc. Ni mucho menos fue un episodio como no se ve en las películas más violentas, como también he leído. Tampoco es cierto que la Sra. Andreu no me conoce. Fuimos presentados por mi esposa en 2018 en el festival de San Sebastián y realicé un reportaje sobre un programa de la asociación que preside para lo cual me desplacé a Madrid a un evento en que volvimos a coincidir.
  6. Como la propia sentencia demuestra, no se trata, en absoluto, de un episodio de violencia machista ni de género, como se ha querido confundir en los comunicados difundidos a medios de comunicación. A raíz de los hechos se me ha estado tratando mediáticamente y en redes sociales de maltratador, machista y demás descalificaciones de desprecio y odio que no solo atentan contra mi derecho al honor, sino que causan, sobre todo, daño a mi familia, mi profesión y mi prestigio.
  7. Agradezco la celeridad con que ha actuado la Justicia y que se haya dictado sentencia en menos de una semana, por el enorme daño que me ha estado causando la tergiversación de lo sucedido.
  8. Agradezco a mi familia y tantísimos amigos y compañeros de profesión su apoyo y comprensión en estos días tan difíciles. Y debo añadir también que agradezco la actuación de todas las partes en sede judicial, donde los hechos fueron calificados y sancionados de acuerdo a lo verdaderamente acaecido, teniendo como consecuencia la condena más baja de las previstas en el código penal para este tipo de actos.