Juliette Binoche: “En ‘Nadie quiere la noche’ hay sentimientos potentes que te transforman”


Juliette Binoche, en un momento de "Nadie quiere la noche" / LEANDRO BETANCOR

Juliette Binoche, en una imagen  de “Nadie quiere la noche” / LEANDRO BETANCOR

El encuentro con Isabel Coixet y Juliette Binoche, directora y actriz protagonista de la película inaugural de la 65 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, “Nadie quiere la noche”, se produjo la mañana del jueves 5 de febrero en el lujoso hotel Regent de Charlottenstrasse de la capital alemana, a cinco minutos en coche de la plaza de Postdam, donde en apenas una hora arrancarían los dos pases de prensa de la película. Fueron las primeras entrevistas que concedió la productora en la capital alemana. Por la noche sería la gala inaugural en el Berlinale Palast, ante mil seiscientos espectadores. La entrevista fue publicada en el periódico La Provincia.

Inaugurar el festival de cine de Berlín es un hito. Además, se cumplen veinte años desde el estreno de su primera película, “Cosas que nunca te dije”, en este mismo festival. ¿Qué siente?

ISABEL COIXET: Es como lo de hacerse mayor. Podría decir que no es importante, pero lo es, aunque yo creo que he venido tantas veces que han dicho: “venga, este año que inaugure”. Cuando me lo dijeron me quedé un poco alucinada, ni se me había ocurrido la posibilidad. Para la película, pase lo que pase, es importante, porque lo que queremos es que se venda en todos los mercados. Y sí, ahora se coloca en un escaparate mucho más grande. Respecto a “Cosas que nunca te dije”, recientemente he vuelto al mismo pueblo de Portland donde la rodé. Fue muy extraño. Todo estaba prácticamente igual. Más que la magdalena de Proust, podría hablarse del donuts de Proust, porque allí eso es casi lo único que hay. También se acaba de morir Juan Potau, la persona que creyó en mí cuando ni yo mismo lo hacía. Lo conocí con dieciocho años, me llevó a mi primer rodaje, me acompañó a aquel viaje a Berlín con “Cosas que nunca te dije”. Todas estas cosas te hacen pensar en la mortalidad, el tiempo que pasa, los sitios que cambian. Bueno, menos aquel pueblo de Portland donde rodamos “Cosas que nunca te dije”, ese está igual. Sigue leyendo

Crónica del festival de cine de El Cairo (6)


El largometraje “Melbourne”, opera prima del iraní Nima Javidi, sobre un matrimonio que debe enfrentarse a un terrible suceso a noventa minutos de cerrar su vivienda en Teherán para emigrar a Australia, ganó la Pirámide de Oro del 36 Festival Internacional de Cine de El Cairo. El festival finalizó el 20 de noviembre con una clausura en el complejo histórico de las pirámides de Giza, donde también se ubica la famosa Esfinge.

Esta es la sexta parte de la crónica, en su versión completa y con algunas fotos nuevas, que preparé para la revista online El Asombrario, asociada a ElDiario.es.

En “Red Amnesia”, de Xiaoshuai Wang, Lü Zhong interpreta a Deng, una anciana con graves deudas en su pasado adquiridas durante la Revolución Cultural.

En “Red Amnesia”, de Xiaoshuai Wang, Lü Zhong interpreta a Deng, una anciana con graves deudas en su pasado adquiridas durante la Revolución Cultural.

Todas la proyecciones del festival se desarrollan en el interior del complejo de la Opera de El Cairo. De camino a los cines El Hadara, junto al edificio principal de la Ópera, produce extrañeza las voces un coro que calienta sus voces saliendo de una de sus puertas. Es como si de pronto estuvieras en otro país. En la china “Red Amnesia”, de Xiaoshuai Wang, la actriz septuagenaria Lü Zhong interpreta magníficamente a Deng, una anciana con graves deudas en su pasado adquiridas durante la Revolución Cultural. La anciana traidora vive hoy viuda en Pekín con sus dos hijos y debe resolver el misterio de una llamadas que recibe sin que el interlocutor se identifique. En medio de las grandes transformaciones del país asiático, a medio camino entre el thriller y el drama, “Red Amnesia”, igualmente incluida en la sección Festival of Festivals, describe a un país de ventanas quebradas que hacen caer a los muchachos al vacío. El filme también ha sido leído como una metáfora de la amnesia colectiva selectiva de un gigante en su sprint para convertirse en la principal superpotencia del planeta.

Por primera vez en la historia del festival, una actriz egipcia, Yousra, fue presidenta del jurado de la Sección Oficial de largometrajes.

Por primera vez en la historia del festival, una actriz egipcia, Yousra, fue presidenta del jurado de la Sección Oficial de largometrajes.

El festival en El Cairo es mil veces político porque el cine con el gobierno islamista de los Hermanos Musulmanes tenía en el país los días contados. Y si no que se lo digan a los cineastas iraníes, que desde 1979 sufren las consecuencias de los dogmas de su Revolución Islámica. De esto trata precisamente el documental “A Cinema of Discontent”, dirigido en Estados Unidos por el iraní Jamsheed Akrami. Doce directores de este país, entre ellos Asghar Farhadi, Bahman Farmanara, Bahman Ghobadi, Noureddin Kelk, Jafar Panahi, Babak Payami, Mojtaba Raee y Reza Mirkarimi, exploran en las consecuencias que para su trabajo tienen los estrictos códigos por motivos religiosos impuestos por la censura de su país. Ghobadi llega a decir que el 90% de su trabajo creativo lo dedica a esquivar las absurdas prerrogativas del Gobierno, que tienen el dudoso mérito de haber convertido el cine de su país en un arte del medievo.

En "A Cinema of Discontent", doce directores iraníes exploran las consecuencias que para su trabajo tienen los estrictos códigos de la censura de su país.

En “A Cinema of Discontent”, doce directores iraníes exploran las consecuencias que para su trabajo tienen los estrictos códigos de la censura de su país.

Entre otros, los filmes obligan a la mujer a llevar la hijab (el pañuelo que les cubre la cabeza) en todas las escenas, incluidas las que se desarrollan en el interior del propio hogar, cosa que no ocurre en la vida real. Por ejemplo, en el baño, la cama o, de forma especialmente insólita, mientras el personaje se seca el pelo. Tampoco hombres y mujeres pueden tocarse ni abrazarse, ni siquiera en encuentros entre padres e hijas o madres con hijos. La excepción a la norma es que se golpeen. Y hay buenos mamporros en las escenas de los filmes que se muestran. Tampoco se pueden oír la voces de mujeres cantando o bailando en escenas. Aunque sus labios se muevan, la voz que se oirá siempre será la de un hombre.

En el cine iraní, Tampoco hombres y mujeres pueden tocarse ni abrazarse, a no ser que se golpeen.

En el cine iraní,  hombres y mujeres no pueden tocarse ni abrazarse, a no ser que se golpeen.

El filme es sencillo en la forma, con una sucesión de testimonios intercalados con fragmentos de las películas y animaciones con rótulos que separan sus diferentes capítulos, pero al mismo tiempo estremecedor y divertido. Por ejemplo, cuando se muestra la escena de un filme donde un hombre hace el boca a boca a su gato, cosa que sería impensable –reflexiona la narradora- en el caso de que quien lo precisara fuera una mujer. Como es sabido, consecuencia de esta política de censura que dura más de tres décadas es que muchos de sus principales cineastas, algunas de cuyas películas han dado gran prestigio internacional a su país, hayan sido arrestados, encarcelados y empujados al exilio. En el documental de Akrami, estén donde estén, todos los directores declaran su amor sin fisuras a su país. Rueden dentro o en el extranjero, consideran que el territorio Irán seguirá mostrándose para el mundo en sus películas. Haga lo que haga el obcecado censor.

Imagen de la Gran Pirámide en el complejo histórico de Giza, a las afueras de El Cairo. / LUIS ROCA ARENCIBIA

Imagen de la Gran Pirámide en el complejo histórico de Giza, a las afueras de El Cairo. / LUIS ROCA ARENCIBIA

 (dentro de dos días continuará…)

Crónica del festival de cine de El Cairo (5)


El largometraje “Melbourne”, opera prima del iraní Nima Javidi, sobre un matrimonio que debe enfrentarse a un terrible suceso a noventa minutos de cerrar su vivienda en Teherán para emigrar a Australia, ganó la Pirámide de Oro del 36 Festival Internacional de Cine de El Cairo. El festival finalizó el 20 de noviembre con una clausura en el complejo histórico de las pirámides de Giza, donde también se ubica la famosa Esfinge.

Esta es la quinta parte de la crónica, en su versión completa y con algunas fotos nuevas, que preparé para la revista online El Asombrario, asociada a ElDiario.es.

El lugar donde todos querían hacerse una foto en el festival estaba a la entrada del edificio de la Ópera del Cairo. / LUIS ROCA ARENCIBIA

El lugar donde todos querían hacerse una foto en el festival estaba a la entrada del edificio de la Ópera del Cairo. / LUIS ROCA ARENCIBIA

Todos los festivales de cine son políticos, pero esta circunstancia se revela mas en aquellos con circunstancias políticas más graves. Es el caso del CIFF. Podría ocurrir que antes de la proyección de la brasileña “Casa Grande”, de Fellipe Barbosa, un agente de seguridad rastree con un perro el escenario detrás de la pantalla del cine El Hanager quince minutos antes de la proyección. ¿Inquieta? Algo.

El muy sólido guión de "Casa Grande" transcurre en Rio de Janeiro. Especialmente se agradece la descripción del ambiente en esa casona a punto de ponerse en venta donde convive la familia propietaria con el menguante servicio.

El muy sólido guión de “Casa Grande” transcurre en Rio de Janeiro. Especialmente se agradece la descripción del ambiente en esa casona a punto de ponerse en venta donde convive la familia propietaria con el menguante servicio.

Antes de en la sección Festival of Festivales de El Cairo, el segundo filme de Fellipe Barbosa se pudo ver en el pasado festival de San Sebastián. También participó en la sección oficial de Rotterdam y obtuvo los premios al Mejor Guión, Actor, Actriz y el Premio Especial del Jurado en el carioca Paulínia Film Festival. El filme, dirigido con buen pulso y espléndidas interpretaciones, narra el paso a la madurez de un joven brasileño de 17 años de clase alta en un país en transformación. Sus oportunidades disminuyen cuando una legislación nacional establece cuotas en las universidades para los no blancos del país. Pero Jean (Thales Cavalcanti), contra de la postura de su padre, que trata de aferrarse al pasado, también pertenece a esa generación en cambio. El guión es muy sólido, especialmente se agradece la descripción del ambiente en esa casona a punto de ponerse en venta donde convive la familia propietaria con el menguante servicio. El filme se advierte como espejo de una parte de la compleja realidad del gigante sudamericano. Salimos de la sala tras un pequeño revuelo en el hall que nos impide abandonar. Los que no entendemos árabe somos incapaces de descifrar por qué. Después de unos segundos de incertidumbre decidimos de todas formas salir por el lugar por el que no debemos.

El cine latinoamericano brilla también en El Cairo. Incluida en la sección Festival of Festivals, la película ganadora del pasado festival de Tesalónica, la mejicana “La tirisia” (en inglés “Perpetual Sandness“), cumple bien el difícil desafío de llevar a buen puerto su dos horas de metraje sin apenas diálogos. No es, sin embargo, cine contemplativo, aunque sí la propuesta más cercana vista en el festival a eso que en los últimos años se viene afianzando como un nuevo tipo de narrativa contemporánea. La falta de información que se deriva de los silencios la debe rellenar el espectador. Tres días antes habíamos visitado con su director Jorge Pérez Solano, su mujer y el protagonista del filme, Gustavo Sánchez Parra, la Gran Pirámide y la Esfinge en Giza, a las afueras del casco urbano de El Cairo. Con su personaje de Silvestre, Sánchez Parra obtuvo el premio al Mejor Actor en el último festival de Guadalajara.

En "La Tirisia", Silvestre (Gustavo Sánchez Parra) es un salinero en Zapotiplán, lugar poco conocido incluso para los mejicanos, según confesión del propio director.

En “La Tirisia”, Silvestre (Gustavo Sánchez Parra) es un salinero en Zapotiplán, lugar poco conocido incluso para los mejicanos, según confesión del propio director.

Silvestre (Gustavo Sánchez Parra) es un salinero en Zapotiplán, lugar polvoriento y muy apartado, poco conocido incluso para los mejicanos, según confesión del propio director. Cheba (Adriana Paz), mujer de un emigrado con dos hijos, es una de sus amantes; otra es Ángeles Miguel (Gabriela Cartol), la adolescente hija de su actual pareja. Ambas han quedado embarazadas de él. La acción cobra impulso cuando el marido de Cheba vuelve de Estados Unidos. “La tirisia” habla con cadenciosa calma de emigración en Méjico a través de los que se quedan, tanto o más pobres que los que se van, y cómo sacan adelante sus vidas en la ausencia de los que se fueron. Se pierden afectos e, inevitablemente, se ganan otros, y nacen hijos de nuevas relaciones, unos más deseados que otros. En el Méjico rural que describe Pérez Solano también se refleja la podredumbre política. Momentos del filme recuerdan a escenas de Berlanga y Buñuel.

La colombiana "Los hongos" seduce en grado superlativo es porque la historia que cuenta de dos graffiteros en Cali se despliega en imprevisibles capas.

La colombiana “Los hongos” seduce en grado superlativo es porque la historia que cuenta de dos graffiteros en Cali se despliega en imprevisibles capas.

Si la colombiana “Los hongos”, segundo filme de Óscar Ruiz Navia, seduce en grado superlativo es porque el guión de la historia que cuenta de dos graffiteros en Cali, Calvin y Ras, se despliega en imprevisibles capas. Por un lado es historia de amor y paso a madurez, por otro, es retrato íntimo de Colombia, una blanca y otra negra, a través de sus protagonistas; finalmente, es vigoroso filme político de denuncia. El filme ganó el Premio Especial del Jurado en la sección Cineastas del Presente del festival de Locarno. La historia de esta película, también incluida en la sección Festival of Festivals, transcurre en período electoral, cuando los jóvenes radicales del Street Art lo tienen especialmente difícil. Mientras los candidatos, de la burguesía local, se pasean por las barriadas humildes con Dios como bandera para ofrecer falsas promesas a los desesperados, pintar un muro en propiedad privada o de la municipalidad puede costar a los infractores acabar esposados y vendados a las afueras de la ciudad. En el filme de Ruiz Navia hay personajes como el la abuela Ñañita, el padre cantante melódico y la desesperada madre de Alexis, que dan al filme una dimensión verdaderamente grande. Impagables, por encontrarnos justamente aquí, las continuas referencias en el filme a la Primavera Árabe en Egipto, cuya frase “No vamos a seguir en silencio”, pronunciada megáfono en mano por una joven activista vestida con hijab, sirve a los jóvenes protagonistas de inspiración para una nueva pintada.

(continuará dentro de dos días…)

Crónica del festival de cine de El Cairo (4)


El largometraje “Melbourne”, opera prima del iraní Nima Javidi, sobre un matrimonio que debe enfrentarse a un terrible suceso a noventa minutos de cerrar su vivienda en Teherán para emigrar a Australia, ganó la Pirámide de Oro del 36 Festival Internacional de Cine de El Cairo. El festival finalizó el 20 de noviembre con una clausura en el complejo histórico de las pirámides de Giza, donde también se ubica la famosa Esfinge.

Esta es la cuarta parte de la crónica, en su versión completa y con algunas fotos nuevas, que preparé para la revista online El Asombrario, asociada a ElDiario.es.

Niels Arestrup y  André Dussollier interpretan a los protagonistas de este interesante drama bélico ambientado en París en 1944.

Niels Arestrup (i) y André Dussollier interpretan a los protagonistas de este interesante drama bélico ambientado en París en 1944.

Películas de igual diversidad pero mayor calado tienen las secciones Festival of Festivals, con una selección de películas destacadas en festivales internacionales; Films on Films, con películas que tratan del propio medio cinematográfico; Perspectivas del Cine Árabe y Special Presentations. En “Diplomacy”, de la sección Festival of Festivals, el alemán Völker Schlondorff filma un interesante drama bélico ambientado en París en 1944. El general von Choltitz (Niels Arestrup), al mando de la ciudad, debe decidir entre salvarla de la destrucción o arrasarla, lo que equivale a salvar además de la muerte a su familia, según un contrato secreto que le ha hecho firmar Hitler. Gracias a pasados amores de Napoleón III con una actriz , el hotel donde von Choltitz tiene el cuartel general posee una serie de pasadizos que permiten al cónsul de Suecia (André Dussollier) colarse en su despacho y negociar con el una salida a la situación. Con el apoyo de muy solventes interpretaciones, el director alemán da una lección de puesta en escena con un guión con los giros justos para mantener alerta al espectador. Se echa en falta, eso sí, un mayor presupuesto para ambientar el momento histórico. No son tiempos. Para salvar la circunstancia, el astuto Schlondorff tira de con buena puntería de imágenes de archivo. Interesante la posibilidad de que la salvación de París de la destrucción total fuera en verdad posible gracias a los encuentros infieles del emperador con una cortesana. El filme obtuvo en el pasado festival de Valladolid los premios al mejor actor, para Arestrup, y mejor director, para Schlondorff. Lástima que en la recepción ofrecida para agasajar a sus cineastas en el festival en la embajada alemana la noche del martes, el muy prestigioso septuagenario se mostrara tan esquivo con los presentes.

De izquierda a derecha, Camilo Cabrera (Colombia); Mladjen Minic (Serbia); Darja Pilz (Alemania); Nicolás Aguilar (Méjico); y Falcao (Portugal), algunos de los cortometrajistas del mundo invitados a El Cairo, en la recepción ofrecida en la embajada alemana. EL primero obtendría una mención en el palmarés.

De izquierda a derecha, Camilo Cabrera (Colombia); Mladjen Minic (Serbia); Darja Pilz (Alemania); Nicolás Aguilar (Méjico); y Falcao (Portugal), algunos de los cortometrajistas del mundo invitados a El Cairo, en la recepción ofrecida en la embajada alemana. EL primero obtendría una mención en el palmarés. / LUIS ROCA ARENCIBIA

Más amable y cercano se mostró en el mismo encuentro el director germano de origen turco Fatim Akin, que departió con los invitados, entre los cuales se encontraban algunos de los jóvenes que participan en la competición oficial de cortometrajes. La película de Akin “The Cut” inauguró el festival y llenó el lunes la sala principal de la Ópera de El Cairo, sede del festival. En la presentación, Akin explicó que le ha costado cinco años ver hecho realidad su nuevo filme y que este trata sobre algunas de las sombras de la historia de su “madre patria”, Turquía, en este caso en su relación con Armenia. Explicó además que en su presentación en el pasado festival de Venecia ocurrió justo lo contrario a lo que él preveía, gustó a turcos y armenios, pero no tanto a la prensa occidental, que se mostró especialmente agresiva en aquella comparecencia.

Fatim Akin

Retrato de Fatim Akin

“The Cut” es un filme de época que se desarrolla entre 1915 y 1923 y narra la odisea de un armenio en busca de sus hijas durante el genocidio. Está ambientado en Turquía , Jordania, Cuba y Estados Unidos. La película, con aire a western –cuestión admitida por el propio director-, cierra la trilogía sobre Dios, la Muerte y el Diablo de la que formaban parte “Contra la pared” (2004) y “Al otro lado” (2007). Guardan razón los que cuestionan el uso del inglés durante todo el filme por parte de quienes interpretan los personajes armenios, una decisión que resta veracidad, y ante la cual Akin se defiende apelando a ilustres precedentes como Bertolucci y Polanski, tanto por la necesidad en su caso de hacerse entender durante el rodaje como por razones comerciales.

“The Cut” se desarrolla entre 1915 y 1923. Narra la odisea de un armenio en busca de sus hijas durante el genocidio.

“The Cut” se desarrolla entre 1915 y 1923. Narra la odisea de un armenio en busca de sus hijas durante el genocidio.

Según expresión del propio Akin, el filme pugna también por dar voz a un cine al margen de la hegemonía occidental. Pero quizás lo más decisivo para eso es que funcione también como el mejor filme y Akin, además del problema del idioma elegido para el rodaje, se enfrenta a un personaje principal (Nazaret Manoogian, interpretado por el francés Tahar Rahim), que durante más de la mitad del metraje de la película camina solo y sin antagonistas, enfrentándose en cada escena a otra nueva decepción que lo va llevando aún más lejos en su periplo.

(Próxima entrega dentro de dos días)

La ruta de turismo cinematográfico #SaveMobyDick se presenta en público por primera vez


Mañana lunes, 1 de diciembre, explico en el aula de posgrado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) el proyecto #SAVEMOBYDICK, primer proyecto de ruta turística cinematográfica en Gran Canaria. La charla empezará a las 17:30 horas. LA ENTRADA ES LIBRE. La conferencia se enmarca en el Máster en Gestión del Patrimonio Artístico y Arquitectónico, Museos y Mercado del Arte, organizado por la ULPGC y la Universidad de Santiago de Compostela. “Moby Dick”, dirigida por John Huston según un guión suyo y de Ray Bradbury basado en el clásico universal de Herman Melville e interpretada, entre otros, por Gregory Peck, Orson Welles, Richard Basehart, Leo Genn, Frederick von Lebedur, Edric Connor, fue rodada en Navidad de 1954 en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria.

Cartel del filme "In The Heart Of The Sea", de Ron Howard", basado en la misma historia que inspiró "Moby Dick" y rodado también en las islas Canarias.

Cartel de”In The Heart Of The Sea”, de Ron Howard, basado en la misma historia que inspiró “Moby Dick” y rodado también en las islas Canarias. Su estreno está previsto para 2015.

Si utilizo aquí la imagen del cartel de la película “In The Heart Of The Sea” (“En el corazón del mar”), dirigida por Ron Howard y rodada parcialmente en La Gomera y Lanzarote en 2013, y no una de “Moby Dick” es por varias razones:

1) porque como en ese magnífico cartel, el gran cachalote blanco sigue como una descomunal presencia invisible pero latente sobre la ciudad de Las Palmas. La ciudad, en ese cartel, es como si fuera el barco. Las Palmas es una ciudad de mediana dimensión. Moby Dick es un universo.

2) porque la película de Howard que se estrenará el 13 de marzo de 2015 tendrá, si nada lo remedia, acciones para una ruta turística antes que la de John Huston, de la que este año se cumplen 60 años del rodaje. El despropósito que en materia de cine rige en el Ayuntamiento de Las Palmas es, al menos, del tamaño del cachalote gigante albino.

3) el material de “Moby Dick” es tan sumamente precioso que merece preservarse hasta que se encuentre el lugar que merece para exponerse públicamente.

Las Palmas de Gran Canaria no pasará el umbral del siglo XX cuando se reconozca el mayor rodaje de cine realizado en las Islas Canarias en esos cien primeros años de historia del cine. La ciudad no, pero sí el ayuntamiento que la gobierna. No es de recibo tener que lidiar con funcionarios, técnicos y concejales que me han tocado en los últimos diez meses desde que he hecho pública la iniciativa de promover un proyecto en el cual llevo trabajando desde abril de 2013 para conmemorar lo que este año cumplimos, el 60 aniversario del rodaje. Tampoco desde el Cabildo de Gran Canaria se ha emprendido nunca nada.

Descartar tomar el testigo de una inversión que actualmente está en 50.000 euros -ni siquiera tendrían por qué que salir de fondos públicos-, después de una reunión de diez minutos, y comunicarte esa negativa con un email administrativo, que te lo manda alguien con quien como director del proyecto no has tratado nunca para este asunto, que te indica que “lamentamos que debido a la indisponibilidad presupuestaria…. bla bla bla”, es lamentable, impresentable. Eso por lo que toca a que la ciudad ponga en el lugar que merece uno de los acontecimientos sociales y culturales de mayor envergadura que vivió en el siglo XX.

Por no volver a incidir sobre lo que también es: una nueva torpeza que perjudica la imagen pública de la ciudad, la desacredita, y le impide beneficiarse de los beneficios potenciales, económicos y de imagen, en el ámbito de la promoción turística que significaría ligar el nombre de Las Palmas al de Moby Dick, un nombre que se conoce, como pocos, entre personas de todas las edades en prácticamente todo el mundo. Por no hablar, tampoco, de lo que el proyecto serviría para afianzar la ciudad (y la isla, el archipiélago) como lugar de recepción de rodajes en estos tiempos, por un lado, de profunda crisis económica y, por el otro, de puesta en valor de las islas Canarias como destino de filmaciones nacionales e internacionales.

He de decir que el único que ha tenido una actitud positiva hacia el proyecto es el actual alcalde de la ciudad, Juan José Cardona. En el trato y en la respuesta. Solo que también ha sido insuficiente. El alcalde, en su última comunicación conmigo, sigue diciéndome que aunque sabe que el proyecto no se emprende, “no renuncia a él”. Nunca me he entendido bien con los políticos por cosas como esta. Porque, ¿si no renuncia por qué no lo emprende aquí y ahora? ¿O por qué al menos no anuncia públicamente su apoyo? ¿O es que se está comprometiéndose a hacerlo para cuando ya no esté en la alcaldía? ¿Está seguro nuestro actual alcalde de que, infaliblemente, volverá a ser elegido, y lo que está diciendo es que volverá a estudiarlo a ver si lo ve factible en los próximos cuatro años?

Lo más penoso -paradójicamente más emocionante de la antología del disparate de la ciudad en relación al rodaje-, es que siguen saliendo informaciones nuevas, fruto, precisamente, de que desde el ayuntamiento de la ciudad nunca se haya trabajado esta cuestión con un mínimo de profundidad.  Sin ir más lejos, este año han aparecido fotos nuevas en tres frentes distintos, hemos conocido interesantísimo detalles nuevos del rodaje y hemos redescubierto la principal pieza del rodaje que queda en la isla.

Lo más triste es que los que trabajaron en el rodaje hace sesenta años, muchos de los cuales ya me han trasladado que apoyan de forma entusiasta el proyecto, están muriendo de forma inexorable sin haber podido ver por sus propios ojos ninguna señal de reconocimiento ni agradecimiento por lo que ocurrió en su ciudad hace 60 años, en lo que ellos tuvieron el privilegio y el orgullo de participar.

Copias de contacto de momentos del rodaje de Moby Dick en Las Palmas de Gran Canaria.

Copias de contacto de momentos del rodaje de Moby Dick en Las Palmas de Gran Canaria.

Félix Sabroso: “La impresión es que Dunia Ayaso estará presente en mi obra para siempre”


El director de cine Félix Sabroso concede su primera entrevista tras el fallecimiento de su compañera Dunia Ayaso el 28 de febrero pasado. Sabroso habla del rodaje de “El tiempo de los monstruos”, que rodó con la ayuda de amigos en una mansión de Madrid durante cuatro semanas el pasado mes de agosto.

Félix Sabroso fotografiado en su casa de Madrid.

Félix Sabroso fotografiado en su casa de Madrid.

“Estoy todavía conmovido por lo que ha supuesto el rodaje de “El tiempo de los monstruos”. Fue un tiempo de cine mayúsculo”

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Pedro Almodóvar y Damián Szifrón regalan el cine más brutal / Crónica del 62 Festival Internacional de Cine de San Sebastián


“Rebelde, alegre, violenta y contundente.” Así calificó el actor Leonardo Sbaraglia el filme “Relatos salvajes” cuando recogió en nombre de su director, Damián Szifrón, el Premio del Público a la Mejor Película Europea, en la gala de clausura del pasado festival de cine de San Sebastián, celebrado entre el 19 y el 26 de septiembre pasados. Yo solo añadiría excepcional. La película es una coproducción hispano-argentina en la que participa la productora de cine, El Deseo, de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar. Se estrena el próximo 17 de octubre.

Aunque “Relatos salvajes” es el mejor filme de los vistos durante el festival sería injusto no destacar que fue el documental de Wim Wenders “La sal de la tierra”, sobre el fotógrafo social brasileño Sebastiao Salgado, el que se alzó con el Premio del Público en su categoría absoluta. Lo codirige con Wenders el hijo del fotógrafo Juliano Ribeiro Salgado. Quienes lo han visto dicen que el relato de algunas de las mejores imágenes de Salgado, explicadas por él mismo y con la voz del propio Wenders, es necesario y conmovedor. Sigue leyendo