Andrés Koppel ennegrece Canarias con “La niebla y la doncella”


“La niebla y la doncella’, primer largometraje del director tinerfeño Andrés Koppel, es un thriller basado en la novela homónima de Lorenzo Silva que se presentó en Sección Oficial del 20 Festival de Málaga, Cine en Español. La película se estrena el 8 de septiembre. “La niebla y la doncella es un thriller muy tranquilo, una película atípica. En realidad hemos hecho una especie de Agatha Christie”; “Lo importante es que tus hijos estén vivos“; y “Si los canarios no ven el cine propio, no tiene sentido hacerlo” son algunos de los titulares que dio esta entrevista realizada en Málaga el día de la premier de la película y publicada el sábado pasado en el suplemento Cultura de La Provincia. Esta versión online viene con el texto completo y nuevas fotografías.

Así salió publicado el tema en La Provincia el pasado sábado. / LRA

Para terminar la entrevista le pregunto a Andrés Koppel (Friburgo, 1964), padre de dos hijos, Tomás y Clara, de 13 y 10 años, por el mensaje que subyace en su primer largometraje. “Lo que “La niebla y la doncella” cuenta está ejemplificado en una frase que le dicen al padre de una de las víctimas: “Le van a decir cosas de su hija que no le van a gustar, pero que sepa que fue una buena guardia civil”. Esto ya se le dice sabiendo que es una mentira. Pero es que encima el padre contesta: “¿Y eso que importancia tiene? Si tú hubieras hecho bien tu trabajo, mi hija estaría viva”. Ante la muerte violenta de un hijo, ni la violencia ni la justicia te ayudarán a curar esa herida. Eso es lo importante, que tus hijos estén vivos”. La película se estrenará en salas de cine el 8 de septiembre. Sigue leyendo

El documental “La Isleta: 1883-1993” cumple 25 años


El documental “La Isleta (1883-1993)”, de treinta minutos de duración, primero que se realizó sobre el emblemático barrio de Las Palmas de Gran Canaria, es mi primer trabajo como director y cumple un cuarto de siglo. Para celebrarlo, la Asociación Atlas y el Foro por La Isleta se han unido para proyectarlo como inauguración de los actos del Día de La Isleta, conmemorativos del nacimiento del barrio en 1883. La proyección será en el Centro Cultural Pepe Dámaso (c/ Benecharo, 51, La Isleta) hoy miércoles 22 de febrero, a las 19.30 horas. El acto cuenta con la colaboración de Audiovisuales Canarias. La película, realizada en soporte de vídeo magnético Hi8, ha sido digitalizada y restaurada para la ocasión. El documental realizado a iniciativa de la Asociación Canaria de Universidad Populares, hace un recorrido de un siglo por los principales hitos históricos, sociales y festivos de La Isleta.

1. Para El Cachalote

Juan El Cachalote, en una imagen del documental "La Isleta (1883-1993)". / OAC

Juan El Cachalote, en una imagen del documental “La Isleta (1883-1993)”. / OAC

Hubo momentos épicos en el rodaje de “La Isleta (1883-1993)”. Entonces no lo llamábamos rodaje sino grabación y si hacíamos un vídeo no hacíamos cine, como se dice ahora, y en ese caso no eras director sino realizador. Por ejemplo, el día que fuimos a entrevistar a la experta Ana Doreste en su casa de Escaleritas junto al Instituto Alonso Quesada. Había mucho viento en Las Palmas. El cámara Fulgen Saturno cargaba el trípode y la script Mila Melián la cámara, o al revés, y yo debía llevar un cuadrado de corcho de metro y medio de lado y quizás dos centímetros de espesor que usaríamos como difusor de la luz. Era nuestra primera producción, teníamos una media de 22 años, y eran equipamientos que simplemente íbamos probando.

Cuando bajé las escaleras a la plaza que da acceso a la vivienda de Ana Doreste un torbellino de aire empezó a moverme de lado a lado con el corcho haciendo de vela. Luché contra el viento todo lo que pude. Cuando Fulgen se dio la vuelta para advertirme del viento por el peligro que suponía para romper el difusor, yo estaba a mitad de la escalera mirando el pequeño triángulo blanco (de corcho) que había quedado agarrado a los dedos. El resto había salido volando. Todavía recuerdo la carcajada de Fulgen.

Otro momento épico fue el rodaje del lanzamiento del volador en las fiestas de La Naval, algo así como el chupinazo de los Sanfermines. Estábamos en el balcón del Club Victoria, con las autoridades e invitados. Debajo, la multitud esperando que el alcalde (entonces era Emilio Mayoral) encendiera la mecha que haría salir el petardo en dirección al cielo. Mayoral busca un fuego y lo halla en el presidente del patronato del Carnaval de Las Palmas, Manolo García, que le entregó al alcalde el cigarro que se estaba fumando. Mayoral prendió con él la mecha y el petardo sale disparado pero no en la dirección prevista, la bola de fuego empezó a bajar y explotó justo encima de las cabezas del público. No hubo heridos, pero Fulgen paneó con la cámara y captó de forma magistral el momento. A modo de fina ironia, le puse un rótulo con la fecha al plano para darle así como solemnidad histórica y lo monté tal y como fue rodado. En esa misma secuencia entre el público, hay un plano de uno de los personajes de la época, Juanito, el Goleador, moreno, fuerte, pelo negro, que siempre iba por la calle vestido de la Unión Deportiva Las Palmas y un balón bajo el brazo.

Otros personajes históricos como el pescador Juan El Cachalote (en la foto), aparecen en el documental. En este caso reparando unas nasas entre las barcas de La Puntilla. El Cachalote falleció de un golpe de mar en la costa de La Isleta trece años después y la ciudad le ha recordado con una escultura dedicada a él en La Puntilla. La secuencia con Juan es otro de mis momentos preferidos, aunque para descubrir por qué, tienes que ir el miércoles que viene, a las 19.30 horas, al Centro Cultural Pepe Dámaso de La Isleta, en el número 51 de la calle Bencheharo. Yo dedico esta entrada a Juan el Cachalote, cuya pérdida sentí mucho.

2. El extraño caso de las gafas de Pepe El Uruguayo

A la izquierda, Manolo García; a la derecha, José de León (Pepe El Uruguayo), entrevistados en el documental. / OAC

A la izquierda, Manolo García; a la derecha, José de León (Pepe El Uruguayo), entrevistados en el documental. / OAC

Las entrevistas que aparecen en el documental, a José de León (Pepe El Uruguayo), Manolo García, Felipe Bermúdez, José Luis Álamo, Francisco Zumaquero y Ana Doreste, habían sido concienzudamente preparadas previamente por el equipo de guionistas que encabezaba María Eugenia Cardenal, que fue quien me puso sobre la mesa la oprtunidad de dirigirlo. El documental es una iniciativa de la Asociacion Canarias de Universidades Populares y fue respaldado por Cultura del Ayuntamiento de Las Palmás de Gran Canaria, que entonces contaba como gerente con José Tristán Pimienta. Una vez decidida la parte del fragmento que nos interesaba tener registrado en vídeo para el montaje volvíamos a vernos con los personajes indicándoles la parte que debían decir de su parlamento. Es una forma de trabajo que quizás esté en desuso porque exige más tiempo y hoy vivimos tiempos de precipitación, pero es más efectiva, y tambien más segura si tienes claro el discurso que quieres trasladar. Entonces rodar (en vídeo se decía “grabar”) costaba mucho más dinero que hoy, y nosotros rodamos el documental controlando el gasto al milímetro, como se rueda en cine.

De las entrevistas, la de Manolo García (en la foto, a la izquierda), entonces presidente del Patronato del Carnaval de la ciudad e isletero insigne por su rol en la vuelta de estas fiestas a la ciudad en 1976 -después de 40 años de prohibición por el Franquismo-, aportan el humor necesario para que el espectador empatice con el documental. García, fallecido en 2009, carnavalero, líder vecinal, cambullonero, era un auténtico personaje, por su forma de hablar, de voz grave y deje profundamente canario, su característico tartamudeo y la sorna que llevaba escrita en la mirada. Deseo que haya familiares suyos en la proyección del miércoles.

La entrevista a José de León (Pepe El Uruguayo) se hizo más grande de lo inicialmente previsto porque la muerte del abogado y político Fernando Sagaseta, el 3 de diciembre de 1993, canceló la cita prevista ese día al historiador Sergio Millares, que hoy es también concejal de Barrios y Participación Ciudadana y del Distrito Isleta y Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria. Así, Pepe tuvo que “actuar”, es decir, aprenderse los parlamentos que Millares había expuesto en las entrevistas. Lo hizo con gran profesionalidad. Esa es la razón por la que Sergio Millares no aparece en la película -aunque está en los agradecimientos- y Pepe sale en cuatro bloques, en vez de los dos inicialmente previstos.

Es divertido el detalle de que, a partir del segundo bloque, Pepe deja de llevar las gafas que tiene puestas en el primero. No estuve en esa grabación y, desde luego, es un claro fallo de continuidad del que nos dimos cuenta en el montaje. Pero las películas, como la vida, son una suma de aciertos y errores, y a mí este fallo, aunque me fastidia, también me gusta. Teníamos 22 años. ¿Cuál es la razón por la que Pepe El Uruguayo se quita las gafas durante la película? ¿Será una razón que nos desvelará el documental? ¿Volverá a llevar las gafas Pepe en los bloques siguientes? “El extraño caso de las gafas de Pepe El Uruguayo” es un aporte de perplejidad, extrañeza y suspense que enriquece a la obra cinematográfica desde el punto de vista de su dimensión artística. O a mí me gusta pensarlo así.

3. El mejor equipo

Foto de La Isleta en el siglo XIX, isleteros de fiesta y en misa y poblado de chabolas en El Confital. / OAC

Imágenes del documental: foto de La Isleta en el siglo XIX, isleteros de fiesta y en misa y poblado de chabolas en El Confital. / OAC

El montaje de “La Isleta (1883-1993)” se realizó en un local de la calle Olof Palme, encima del gimnasio Vico. El soporte de grabación, Hi8, era un intento de Sony para competir con el Súper-VHS de Panasonic, soportes semi profesionales (o semi domésticos) que buscaban equipararse al U-Matic , pero que estaban muy lejos del Betacam, el soporte magnético profesional. El Hi8 tenía un problema, la fragilidad del soporte magnético, de solo 8 milímetros de ancho en cintas de un tamaño más pequeño que las de los viejos cassettes de música. Esa debilidad hacía que, a pesar del cuidado con que el cámara Fulgencio Saturno trataba el material, por las cabezas magneticas durante la propia reproducción con frecuencia se colaran “drops” (fallos en la cinta) que en el visionado se traducían en una raya que cruzaba de arriba abajo el cuadro o algún destello blanco en la imagen. Los “drops” fueron la mayor pesadilla durante el montaje y determinaron el uso o no de muchos fragmentos. Algunos permanecieron de forma inevitable en el montaje final. Son un testimonio de la evolución de los formatos de vídeo desde los años 70 hasta la aparición del soporte digital.

El documental contó con el mejor equipo posible. Nos habíamos asociado en una cooperativa que se llamaba IMA-G a instancias, creo recordar, de Octavio Cardoso, que entonces coordinaba el área de Vídeo del Cabildo de Gran Canaria. Además de este produjimos otros dos documentales después. Trabajábamos en una casa de la calle Pérez Galdós. Lourdes Rojas fue la jefa de producción. Hoy sigue siendo una técnico de referencia en la Isla en asuntos de localizaciones y atrezzo, fundamentalmente, una auténtica trabajadora del sector, del que no se ha separado nunca, con gran mérito. Como ayudante de producción Lourdes tenía a Loren Saavedra, el más joven de un grupo que tenía una media de 22 años. Loren era entonces cuñado de Octavio Cardoso y actualmente sigue trabajando en todas aquellas producciones a las que puede apuntarse, principalmente en equipos de cámara.

La pareja formada por Fulgencio Saturno y Mila Melián ocupaban los cargos de Cámara e iluminación y Script, respectivamente. Son una pareja de cine, en realidad son “la pareja del cine” de Gran Canaria en los 90. Mila es una reconocida script hoy alejada del mundo profesional (pertenecemos a una generación para la cual hubo muy pocas oportunidades de consolidarse en la profesión). En los 90 trabajó en casi todos los rodajes de cine que se llevaron a cabo en la Isla. Fulgen es hoy cámara de TVE en Canarias, un puesto al que llegó después de ganar unas oposiciones tras 20 años dedicándose al asunto como cámara, iluminador y fotógrafo independiente, en todo tipo de producciones audiovisuales, también muchas de cine. Es un cámara de altísimo nivel, con buen gusto compositivo y un conocimiento profundo y escrupuloso de las herramientas técnicas y los cuidados que hay que tener con el material. Y hombre de pocas palabras. Trece años después, cuando emprendí un nuevo trabajo, lo hice otra vez con él.

25 años después de “La Isleta (1883-1993)”, felices circunstancias de la vida me brindaron la posibilidad de pedirle a Óscar Santamaría, un profesional que admiro de forma especial como montador por sus trabajos en “Julie” (Alba González de Molina, 2016) y “Con cuatro cuerdas” (Amaury Santana, 2014), el favor de darle un baño a las copias en soporte digital que había recibido esta pasada semana, las primeras que tengo en mi poder después de 25 años. Por eso, la copia que veremos el miércoles en el Centro Cultural Pepe Dámaso será la mejor posible, se ha corregido el entrelazado que generaba rayas en las panorámicas, se han realizado unos fallos de sonido que detecté en la digitalización y se ha dado, en general, un tono más compacto al conjunto de la imagen.

4. Amén

El momento del documental que recuerda a los represaliados en el campo de concentración de La Isleta une imágenes de víctimas de Franquismo con la montaña del Vigía mientras se escucha la canción "Ay, Carmela". / OAC

El momento del documental que recuerda a los represaliados en el campo de concentración de La Isleta une imágenes de víctimas de Franquismo con la montaña del Vigía mientras se escucha la canción “Ay, Carmela”. / OAC

En tiempos de tecnologías rudimentarias, antes de que naciera la señal digital, se inventara el móvil e Internet, hacer la gestión de los derechos de la música era un viaje costosísimo en tiempo que con demasiada frecuencia te llevaba a ninguna parte. Más en un trabajo como este cuya difusión iba a ser, exclusivamente, en el ámbito docente, institucional y privado. Y me lancé de cabeza a la piscina con la elección de la música, sabiendo que

a) íbamos a cumplir escrupulosamente el compromiso de difusión no lucrativa, delegando su uso a la Asociación Cultural de Universidad Populares que lo financió y,

b) que la música era esencial para dar ritmo a una propuesta narrativa encorsetada por un guión que tenía que ser necesariamente rígido y que, por eso mismo, no era fácil de hacer entretenida. “Prohibido aburrir”, dice Félix Sabroso que tenía como máxima Dunia Ayaso. Si el documental le resultaba un aburrimiento habría fracasado.

Mi padre vivió de niño en la calle Tenerife. Su madre, Rita, vivió en las casas que colgaban sobre el mar en La Puntilla. Uno de mis mejores amigos vivió allí durante años. No voy a decir que me siento como en casa paseando por el barrio, pero una parte de mí siente La Isleta como algo propio. Fue el primer barrio obrero de Canarias, por la construcción del Puerto de La Luz, y, de los de Las Palmas de Gran Canaria, el que -con diferencia- más arraigado tiene el sentido de pertenencia de sus vecinos, el que trajo el carnaval, el contrapoder popular a las élites de Ciudad Jardin y Vegueta. Es un lugar en una geografía sin par que alberga, además, el mayor tesoro por recuperar de la ciudad, los tres volcanes de la Isleta, desde 1898 bajo dominio militar. Profundizar en las claves del barrio gracias a la oportunidad que me dio el documental ha sido uno de los mejores regalos de mi vida.

Como suele pasar, la elección de la música se debió a circunstancias del momento y otras que se venían fraguando desde hacía años. La música cadenciosa de Erik Satie que abre y cierra el documental (“Gymnopédies”), lo eleva en dos momentos esenciales distanciándolo de lo local. Al compositor francés lo había conocido en mis años de estudiante en Madrid no recuerdo cómo, quizás por alguna película. La Isleta merece una música universal.

La música militar e histórica (“El novio de la muerte”, “Himno de Riego”, “Ay, Carmela”) que acompañan el desarrollo histórico de los primeros diez minutos, fueron extraídos de LPs, discos de vinilo (entonces empezaba a generalizarse el CD) de la colección familiar de María Eugenia Cardenal. El himno “La Internacional”, interpretado por Stéphane Grappelli, está extraído de la banda sonora del filme de Louis Malle, “Milou en Mayo” (1992), una de mis músicas de cine favoritas. Finalmente, el fragmento de “Tatuaje” de Concha Piquer lo extraje de unos singles, discos de vinilo antiquísimos, de 75 rpm, heredados por mi familia de la colección de mi abuelo Rafael Roca. En Madrid había descubierto a Doña Concha con mis compañeros de piso y “Tatuaje” es su mejor canción, un tema que además encajaba perfectamente para dibujar con un brochazo los 40 años de Franquismo que cayeron como un pesadísimo telón sobre el escenario de España.  La voz de Concha Piquer se acompaña en el documental con imágenes de la Sima de Jinámar en Telde, donde eran arrojados muchos de los represaliados por los fascistas. El final de ese bloque histórico, con la Piquer cantado sobre unos planos de telarañas en tuneras en lo alto de la sima es de mis momentos preferidos.

Lo demás del documental mezcla temas del folclore y populares, algunos de los cuales que estaban en boga en ese momento. Ninguno ha perdido vigencia. La isa “De La Isleta al Refugio”, la carnavalera “Una rayita”, el hit local “Somos costeros”…. acompañan, entre otros, el documental durante los últimos veinte minutos de metraje. Hay que observar que el documental se realizó antes del nacimiento de Coalición Canaria, que en estos últimos 24 años en el Gobierno (lleva ya más de la mitad que el dictador Franco) ha usado la música popular y folclórica canaria como un arma de destrucción masiva de identidad, desvirtuando su sentido y ensuciando su pureza. El mismo año 1993 que se proyectó por primera vez el vídeo fue el de la moción de censura al entonces presidente Jerónimo Saavedra por parte de un grupo de insularistas con puerto base en Tenerife que han marcado, finalmente, el devenir histórico del Archipiélago.

Hay un momento de la música que no pude resolver y se me quedó clavado como una espinita, porque en la edición hubo que bajar el sonido justo en el último verso de una copla popular que define de forma genial el ser isletero. No encontré la manera de evitar que el espectador se perdiera ese último verso, pues la edición la hicimos como si fuera un videoclip, montando la imagen sobre una banda de sonido, que estaba en este caso previamente medida para no superar los treinta minutos. Ahora que tengo la oportunidad, pongo por fin la letra completa:

…Soy del barrio de La Isleta
Soy del barrio de La Isleta
Soy canario de Las Palmas
Pero no soy de Vegueta…

Amén.

Tarjetón realizado para promocionar el evento por la Asociación Atlas. / OAC

Tarjetón realizado para promocionar el evento por la Asociación Atlas. / OAC

 

 

Lions Gate y Adrián Guerra traen a Canarias a Uma Thurman con “Down a Dark Hall’


Down a Dark Hall’, de Rodrigo Cortés, producida por la norteamericana Lions Gate con participación, entre otras, de la productora española Nostromo Pictures del canario Adrián Guerra, trae estos días a Las Palmas de Gran Canaria a la actriz norteamericana Uma Thurman, conocida por sus papeles en las películas de Quentin Tarantino. La noticia, adelantada en la prensa especializada nacional, fue completada por la de las Islas con nuevos datos de interés. Entre ellos, el resto del elenco, además de los dos nombres que ya se sabían: AnnaSophia Robb e Isabelle Fuhrman. Son Rosie Day, Kirsty Mitchell, Noah Silver, Victoria Moroles, Taylor Russell y Jim Sturgeon. También, que este rodaje de dos semanas en interiores de Las Palmas de Gran Canaria que, según algunas fuentes, podría empezar mañana, sábado, y prolongarse hasta el día 19, con bases principales en el Gabinete Literario de Las Palmas y el edificio de la Delegación de Gobierno de la capital, será el primer fruto de Macaronesia Film, empresa de servicios de producción creada este año y cuyo nacimiento adelanté en La Provincia en junio pasado. También adelanté el rodaje de “Down a Dark Hall” en octubre pasado en la prensa española, nada más conocerse por la prensa especializada de Hollywood. En esta entrada incluyo textos míos publicados con datos sobre “Down a Dark Hall’ y Marcaronesia Film. Sigue leyendo

Cineastas canarios tras los Premios Goya 2017


Con la presentación de las candidaturas, la academia de cine dio el pistoletazo de salida a la carrera de los Goya el pasado miércoles. Esta entrada desvela las principales opciones canarias. Alberto Rodríguez (“Ozzy“);José Ángel Alayón (“Tout le monde aime le borde de la mer“, “Dead Slow Ahead“); Samuel Delgado (“Sin Dios ni Santa María“); Juanma Villar (“Playing Lecuona“); David Cánovas (“La punta del iceberg“); Alba González de Molina (“Julie“); Patrick Bencomo (“La isla del viento“) y Félix Sabroso (“El tiempo de los monstruos“), son los nombre principales que se mencionan.

Así fue publicado el texto en La Provincia el viernes 18 de noviembre. / OAC

Así fue publicado el texto en La Provincia el viernes 18 de noviembre. / OAC

Con el anuncio de todas las candidaturas y películas que optan a los Goya 2017 por parte de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, el miércoles pasado se dio el pistoletazo de salida a la carrera de los reconocimientos de cine más importantes de España, los Premios Goya. Los nominados de las 155 películas que aspiran en esta 31 edición se conocerán el miércoles 14 de diciembre y los premiados en la gala anual que se celebrará el sábado 4 de febrero, presentada por el actor Dani Rovira. Sigue leyendo

Juan Cano (Nono), productor de Sur Film: “Aliados”, con Brad Pitt, Marion Cotillard y Robert Zemeckis, llegó a Gran Canaria por el Gabinete Literario”


El productor Juan Cano (“Nono” entre los del gremio del cine) es uno de los principales artífices de que Canarias haya acogido las mayores superproducciones de Hollywood de su historia. La última fue “Aliados” (“Allied“), dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Brad Pitt y Marion Cotillard. Un rodaje que puso patas arriba la ciudad de Las Palmas en mayo pasado, sin par desde en esta ciudad desde que recibiera a John Huston y Gregory Peck para filmar “Moby Dick” hace 62 años. La semana pasada el estudio Paramount, la productora Sur Films y representantes públicos dieron en rueda de prensa conjunta la cifra de gasto del rodaje en Canarias, en torno a 12 millones de euros, 11 en Gran Canaria (donde se filmó en 4 jornadas de rodaje) y 1 en Fuerteventura (que acogió tres días de filmaciones). Sigue leyendo

Goya Toledo: “Al contrario que ocurre en ‘Acantilado’, las sectas no siempre traen algo malo”


Goya Toledo protagoniza con Juana Acosta, Daniel Grao e Ingrid García Jonsson el filme de Helena TabernaAcantilado“, que actualmente se exhibe en cines. Rodada entre Gran Canaria y el País Vasco, la película, basada en la novela ‘El contenido del silencio’ de Lucía Etxebarria, narra en tono de ‘thriller’ la búsqueda de una mujer desaparecida supuestamente por su pertenencia a una secta. En esta entrevista, recién instalada en Los Ángeles, la lanzaroteña habla de ‘Acantilado’ y de su carrera. “No catalogo a las películas que hago por cómo se reciben, sino por cómo las recibo yo” / “Un actor es un deportista, tiene que estar siempre entrenando” / “Antonio Betamcor, director de “Mararía”, era una persona muy romántica con lo que hacía” / “Esa pasión verdadera por su trabajo la detecté también en los profesionales de Canarias” son algunos de los titulares que destaco. Sigue leyendo

Helena Taberna explora los límites del silencio en “Acantilado”, su tercera película


Helena Taberna presentó en sección oficial, fuera de concurso, del 19 festival de cine de Málaga el filme “Acantilado“, que rodó entre Gran Canaria y el País Vasco en 2015. Este texto fue publicado al día siguiente en el periódico La Provincia y es fruto de la entrevista mantenida con la directora navarra en la ciudad andaluza.

Juana Acosta e Ingrd García-Johnson en una imagen de "Acantilado" / OAC

Juana Acosta e Ingrid García Jonsson en una imagen de “Acantilado” / OAC

Nos encontramos en la terraza del hotel AC Málaga Marriot, principal alojamiento de la ciudad para los invitados del festival. “Acantilado”, tercer filme de la navarra Helena Taberna, rodado mayoritariamente en Gran Canaria en 2015, se pudo ver a las nueve de la mañana en el teatro Cervantes. “El contenido del silencio” es el título de la novela de Lucía Etxebarría en que se basa. Un fiscal (Daniel Grao) a punto de obtener un alto cargo en la administración, recibe una llamada de la policía desde Gran Canaria en la que se le informa de que su hermana (Ingrid García Jonsson) puede ser una de las fallecidas en un suicidio colectivo. Se tiraron por un acantilado de Sardina. La investigación la dirige la inspectora Yaiza Santana (Goya Toledo). Sigue leyendo