El documental “La Isleta: 1883-1993” cumple 25 años


El documental “La Isleta (1883-1993)”, de treinta minutos de duración, primero que se realizó sobre el emblemático barrio de Las Palmas de Gran Canaria, es mi primer trabajo como director y cumple un cuarto de siglo. Para celebrarlo, la Asociación Atlas y el Foro por La Isleta se han unido para proyectarlo como inauguración de los actos del Día de La Isleta, conmemorativos del nacimiento del barrio en 1883. La proyección será en el Centro Cultural Pepe Dámaso (c/ Benecharo, 51, La Isleta) hoy miércoles 22 de febrero, a las 19.30 horas. El acto cuenta con la colaboración de Audiovisuales Canarias. La película, realizada en soporte de vídeo magnético Hi8, ha sido digitalizada y restaurada para la ocasión. El documental realizado a iniciativa de la Asociación Canaria de Universidad Populares, hace un recorrido de un siglo por los principales hitos históricos, sociales y festivos de La Isleta.

1. Para El Cachalote

Juan El Cachalote, en una imagen del documental "La Isleta (1883-1993)". / OAC

Juan El Cachalote, en una imagen del documental “La Isleta (1883-1993)”. / OAC

Hubo momentos épicos en el rodaje de “La Isleta (1883-1993)”. Entonces no lo llamábamos rodaje sino grabación y si hacíamos un vídeo no hacíamos cine, como se dice ahora, y en ese caso no eras director sino realizador. Por ejemplo, el día que fuimos a entrevistar a la experta Ana Doreste en su casa de Escaleritas junto al Instituto Alonso Quesada. Había mucho viento en Las Palmas. El cámara Fulgen Saturno cargaba el trípode y la script Mila Melián la cámara, o al revés, y yo debía llevar un cuadrado de corcho de metro y medio de lado y quizás dos centímetros de espesor que usaríamos como difusor de la luz. Era nuestra primera producción, teníamos una media de 22 años, y eran equipamientos que simplemente íbamos probando.

Cuando bajé las escaleras a la plaza que da acceso a la vivienda de Ana Doreste un torbellino de aire empezó a moverme de lado a lado con el corcho haciendo de vela. Luché contra el viento todo lo que pude. Cuando Fulgen se dio la vuelta para advertirme del viento por el peligro que suponía para romper el difusor, yo estaba a mitad de la escalera mirando el pequeño triángulo blanco (de corcho) que había quedado agarrado a los dedos. El resto había salido volando. Todavía recuerdo la carcajada de Fulgen.

Otro momento épico fue el rodaje del lanzamiento del volador en las fiestas de La Naval, algo así como el chupinazo de los Sanfermines. Estábamos en el balcón del Club Victoria, con las autoridades e invitados. Debajo, la multitud esperando que el alcalde (entonces era Emilio Mayoral) encendiera la mecha que haría salir el petardo en dirección al cielo. Mayoral busca un fuego y lo halla en el presidente del patronato del Carnaval de Las Palmas, Manolo García, que le entregó al alcalde el cigarro que se estaba fumando. Mayoral prendió con él la mecha y el petardo sale disparado pero no en la dirección prevista, la bola de fuego empezó a bajar y explotó justo encima de las cabezas del público. No hubo heridos, pero Fulgen paneó con la cámara y captó de forma magistral el momento. A modo de fina ironia, le puse un rótulo con la fecha al plano para darle así como solemnidad histórica y lo monté tal y como fue rodado. En esa misma secuencia entre el público, hay un plano de uno de los personajes de la época, Juanito, el Goleador, moreno, fuerte, pelo negro, que siempre iba por la calle vestido de la Unión Deportiva Las Palmas y un balón bajo el brazo.

Otros personajes históricos como el pescador Juan El Cachalote (en la foto), aparecen en el documental. En este caso reparando unas nasas entre las barcas de La Puntilla. El Cachalote falleció de un golpe de mar en la costa de La Isleta trece años después y la ciudad le ha recordado con una escultura dedicada a él en La Puntilla. La secuencia con Juan es otro de mis momentos preferidos, aunque para descubrir por qué, tienes que ir el miércoles que viene, a las 19.30 horas, al Centro Cultural Pepe Dámaso de La Isleta, en el número 51 de la calle Bencheharo. Yo dedico esta entrada a Juan el Cachalote, cuya pérdida sentí mucho.

2. El extraño caso de las gafas de Pepe El Uruguayo

A la izquierda, Manolo García; a la derecha, José de León (Pepe El Uruguayo), entrevistados en el documental. / OAC

A la izquierda, Manolo García; a la derecha, José de León (Pepe El Uruguayo), entrevistados en el documental. / OAC

Las entrevistas que aparecen en el documental, a José de León (Pepe El Uruguayo), Manolo García, Felipe Bermúdez, José Luis Álamo, Francisco Zumaquero y Ana Doreste, habían sido concienzudamente preparadas previamente por el equipo de guionistas que encabezaba María Eugenia Cardenal, que fue quien me puso sobre la mesa la oprtunidad de dirigirlo. El documental es una iniciativa de la Asociacion Canarias de Universidades Populares y fue respaldado por Cultura del Ayuntamiento de Las Palmás de Gran Canaria, que entonces contaba como gerente con José Tristán Pimienta. Una vez decidida la parte del fragmento que nos interesaba tener registrado en vídeo para el montaje volvíamos a vernos con los personajes indicándoles la parte que debían decir de su parlamento. Es una forma de trabajo que quizás esté en desuso porque exige más tiempo y hoy vivimos tiempos de precipitación, pero es más efectiva, y tambien más segura si tienes claro el discurso que quieres trasladar. Entonces rodar (en vídeo se decía “grabar”) costaba mucho más dinero que hoy, y nosotros rodamos el documental controlando el gasto al milímetro, como se rueda en cine.

De las entrevistas, la de Manolo García (en la foto, a la izquierda), entonces presidente del Patronato del Carnaval de la ciudad e isletero insigne por su rol en la vuelta de estas fiestas a la ciudad en 1976 -después de 40 años de prohibición por el Franquismo-, aportan el humor necesario para que el espectador empatice con el documental. García, fallecido en 2009, carnavalero, líder vecinal, cambullonero, era un auténtico personaje, por su forma de hablar, de voz grave y deje profundamente canario, su característico tartamudeo y la sorna que llevaba escrita en la mirada. Deseo que haya familiares suyos en la proyección del miércoles.

La entrevista a José de León (Pepe El Uruguayo) se hizo más grande de lo inicialmente previsto porque la muerte del abogado y político Fernando Sagaseta, el 3 de diciembre de 1993, canceló la cita prevista ese día al historiador Sergio Millares, que hoy es también concejal de Barrios y Participación Ciudadana y del Distrito Isleta y Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria. Así, Pepe tuvo que “actuar”, es decir, aprenderse los parlamentos que Millares había expuesto en las entrevistas. Lo hizo con gran profesionalidad. Esa es la razón por la que Sergio Millares no aparece en la película -aunque está en los agradecimientos- y Pepe sale en cuatro bloques, en vez de los dos inicialmente previstos.

Es divertido el detalle de que, a partir del segundo bloque, Pepe deja de llevar las gafas que tiene puestas en el primero. No estuve en esa grabación y, desde luego, es un claro fallo de continuidad del que nos dimos cuenta en el montaje. Pero las películas, como la vida, son una suma de aciertos y errores, y a mí este fallo, aunque me fastidia, también me gusta. Teníamos 22 años. ¿Cuál es la razón por la que Pepe El Uruguayo se quita las gafas durante la película? ¿Será una razón que nos desvelará el documental? ¿Volverá a llevar las gafas Pepe en los bloques siguientes? “El extraño caso de las gafas de Pepe El Uruguayo” es un aporte de perplejidad, extrañeza y suspense que enriquece a la obra cinematográfica desde el punto de vista de su dimensión artística. O a mí me gusta pensarlo así.

3. El mejor equipo

Foto de La Isleta en el siglo XIX, isleteros de fiesta y en misa y poblado de chabolas en El Confital. / OAC

Imágenes del documental: foto de La Isleta en el siglo XIX, isleteros de fiesta y en misa y poblado de chabolas en El Confital. / OAC

El montaje de “La Isleta (1883-1993)” se realizó en un local de la calle Olof Palme, encima del gimnasio Vico. El soporte de grabación, Hi8, era un intento de Sony para competir con el Súper-VHS de Panasonic, soportes semi profesionales (o semi domésticos) que buscaban equipararse al U-Matic , pero que estaban muy lejos del Betacam, el soporte magnético profesional. El Hi8 tenía un problema, la fragilidad del soporte magnético, de solo 8 milímetros de ancho en cintas de un tamaño más pequeño que las de los viejos cassettes de música. Esa debilidad hacía que, a pesar del cuidado con que el cámara Fulgencio Saturno trataba el material, por las cabezas magneticas durante la propia reproducción con frecuencia se colaran “drops” (fallos en la cinta) que en el visionado se traducían en una raya que cruzaba de arriba abajo el cuadro o algún destello blanco en la imagen. Los “drops” fueron la mayor pesadilla durante el montaje y determinaron el uso o no de muchos fragmentos. Algunos permanecieron de forma inevitable en el montaje final. Son un testimonio de la evolución de los formatos de vídeo desde los años 70 hasta la aparición del soporte digital.

El documental contó con el mejor equipo posible. Nos habíamos asociado en una cooperativa que se llamaba IMA-G a instancias, creo recordar, de Octavio Cardoso, que entonces coordinaba el área de Vídeo del Cabildo de Gran Canaria. Además de este produjimos otros dos documentales después. Trabajábamos en una casa de la calle Pérez Galdós. Lourdes Rojas fue la jefa de producción. Hoy sigue siendo una técnico de referencia en la Isla en asuntos de localizaciones y atrezzo, fundamentalmente, una auténtica trabajadora del sector, del que no se ha separado nunca, con gran mérito. Como ayudante de producción Lourdes tenía a Loren Saavedra, el más joven de un grupo que tenía una media de 22 años. Loren era entonces cuñado de Octavio Cardoso y actualmente sigue trabajando en todas aquellas producciones a las que puede apuntarse, principalmente en equipos de cámara.

La pareja formada por Fulgencio Saturno y Mila Melián ocupaban los cargos de Cámara e iluminación y Script, respectivamente. Son una pareja de cine, en realidad son “la pareja del cine” de Gran Canaria en los 90. Mila es una reconocida script hoy alejada del mundo profesional (pertenecemos a una generación para la cual hubo muy pocas oportunidades de consolidarse en la profesión). En los 90 trabajó en casi todos los rodajes de cine que se llevaron a cabo en la Isla. Fulgen es hoy cámara de TVE en Canarias, un puesto al que llegó después de ganar unas oposiciones tras 20 años dedicándose al asunto como cámara, iluminador y fotógrafo independiente, en todo tipo de producciones audiovisuales, también muchas de cine. Es un cámara de altísimo nivel, con buen gusto compositivo y un conocimiento profundo y escrupuloso de las herramientas técnicas y los cuidados que hay que tener con el material. Y hombre de pocas palabras. Trece años después, cuando emprendí un nuevo trabajo, lo hice otra vez con él.

25 años después de “La Isleta (1883-1993)”, felices circunstancias de la vida me brindaron la posibilidad de pedirle a Óscar Santamaría, un profesional que admiro de forma especial como montador por sus trabajos en “Julie” (Alba González de Molina, 2016) y “Con cuatro cuerdas” (Amaury Santana, 2014), el favor de darle un baño a las copias en soporte digital que había recibido esta pasada semana, las primeras que tengo en mi poder después de 25 años. Por eso, la copia que veremos el miércoles en el Centro Cultural Pepe Dámaso será la mejor posible, se ha corregido el entrelazado que generaba rayas en las panorámicas, se han realizado unos fallos de sonido que detecté en la digitalización y se ha dado, en general, un tono más compacto al conjunto de la imagen.

4. Amén

El momento del documental que recuerda a los represaliados en el campo de concentración de La Isleta une imágenes de víctimas de Franquismo con la montaña del Vigía mientras se escucha la canción "Ay, Carmela". / OAC

El momento del documental que recuerda a los represaliados en el campo de concentración de La Isleta une imágenes de víctimas de Franquismo con la montaña del Vigía mientras se escucha la canción “Ay, Carmela”. / OAC

En tiempos de tecnologías rudimentarias, antes de que naciera la señal digital, se inventara el móvil e Internet, hacer la gestión de los derechos de la música era un viaje costosísimo en tiempo que con demasiada frecuencia te llevaba a ninguna parte. Más en un trabajo como este cuya difusión iba a ser, exclusivamente, en el ámbito docente, institucional y privado. Y me lancé de cabeza a la piscina con la elección de la música, sabiendo que

a) íbamos a cumplir escrupulosamente el compromiso de difusión no lucrativa, delegando su uso a la Asociación Cultural de Universidad Populares que lo financió y,

b) que la música era esencial para dar ritmo a una propuesta narrativa encorsetada por un guión que tenía que ser necesariamente rígido y que, por eso mismo, no era fácil de hacer entretenida. “Prohibido aburrir”, dice Félix Sabroso que tenía como máxima Dunia Ayaso. Si el documental le resultaba un aburrimiento habría fracasado.

Mi padre vivió de niño en la calle Tenerife. Su madre, Rita, vivió en las casas que colgaban sobre el mar en La Puntilla. Uno de mis mejores amigos vivió allí durante años. No voy a decir que me siento como en casa paseando por el barrio, pero una parte de mí siente La Isleta como algo propio. Fue el primer barrio obrero de Canarias, por la construcción del Puerto de La Luz, y, de los de Las Palmas de Gran Canaria, el que -con diferencia- más arraigado tiene el sentido de pertenencia de sus vecinos, el que trajo el carnaval, el contrapoder popular a las élites de Ciudad Jardin y Vegueta. Es un lugar en una geografía sin par que alberga, además, el mayor tesoro por recuperar de la ciudad, los tres volcanes de la Isleta, desde 1898 bajo dominio militar. Profundizar en las claves del barrio gracias a la oportunidad que me dio el documental ha sido uno de los mejores regalos de mi vida.

Como suele pasar, la elección de la música se debió a circunstancias del momento y otras que se venían fraguando desde hacía años. La música cadenciosa de Erik Satie que abre y cierra el documental (“Gymnopédies”), lo eleva en dos momentos esenciales distanciándolo de lo local. Al compositor francés lo había conocido en mis años de estudiante en Madrid no recuerdo cómo, quizás por alguna película. La Isleta merece una música universal.

La música militar e histórica (“El novio de la muerte”, “Himno de Riego”, “Ay, Carmela”) que acompañan el desarrollo histórico de los primeros diez minutos, fueron extraídos de LPs, discos de vinilo (entonces empezaba a generalizarse el CD) de la colección familiar de María Eugenia Cardenal. El himno “La Internacional”, interpretado por Stéphane Grappelli, está extraído de la banda sonora del filme de Louis Malle, “Milou en Mayo” (1992), una de mis músicas de cine favoritas. Finalmente, el fragmento de “Tatuaje” de Concha Piquer lo extraje de unos singles, discos de vinilo antiquísimos, de 75 rpm, heredados por mi familia de la colección de mi abuelo Rafael Roca. En Madrid había descubierto a Doña Concha con mis compañeros de piso y “Tatuaje” es su mejor canción, un tema que además encajaba perfectamente para dibujar con un brochazo los 40 años de Franquismo que cayeron como un pesadísimo telón sobre el escenario de España.  La voz de Concha Piquer se acompaña en el documental con imágenes de la Sima de Jinámar en Telde, donde eran arrojados muchos de los represaliados por los fascistas. El final de ese bloque histórico, con la Piquer cantado sobre unos planos de telarañas en tuneras en lo alto de la sima es de mis momentos preferidos.

Lo demás del documental mezcla temas del folclore y populares, algunos de los cuales que estaban en boga en ese momento. Ninguno ha perdido vigencia. La isa “De La Isleta al Refugio”, la carnavalera “Una rayita”, el hit local “Somos costeros”…. acompañan, entre otros, el documental durante los últimos veinte minutos de metraje. Hay que observar que el documental se realizó antes del nacimiento de Coalición Canaria, que en estos últimos 24 años en el Gobierno (lleva ya más de la mitad que el dictador Franco) ha usado la música popular y folclórica canaria como un arma de destrucción masiva de identidad, desvirtuando su sentido y ensuciando su pureza. El mismo año 1993 que se proyectó por primera vez el vídeo fue el de la moción de censura al entonces presidente Jerónimo Saavedra por parte de un grupo de insularistas con puerto base en Tenerife que han marcado, finalmente, el devenir histórico del Archipiélago.

Hay un momento de la música que no pude resolver y se me quedó clavado como una espinita, porque en la edición hubo que bajar el sonido justo en el último verso de una copla popular que define de forma genial el ser isletero. No encontré la manera de evitar que el espectador se perdiera ese último verso, pues la edición la hicimos como si fuera un videoclip, montando la imagen sobre una banda de sonido, que estaba en este caso previamente medida para no superar los treinta minutos. Ahora que tengo la oportunidad, pongo por fin la letra completa:

…Soy del barrio de La Isleta
Soy del barrio de La Isleta
Soy canario de Las Palmas
Pero no soy de Vegueta…

Amén.

Tarjetón realizado para promocionar el evento por la Asociación Atlas. / OAC

Tarjetón realizado para promocionar el evento por la Asociación Atlas. / OAC

 

 

Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad de rodajes de cine


Este texto se publicó el jueves pasado en La Provincia, un dia antes del inicio del rodaje que estamos viviendo este fin de semana de “Allied” en Las Palmas de Gran Canaria, y que ha traído a la ciudad un despliegue de cine nunca visto desde el rodaje de “Moby Dick” (John Huston) hace 62 años. “Allied”, una producción del estudio de Hollywood Paramount, ha traído a Canarias (rodará seis jornadas entre Gran Canaria y Fuerteventura) nombres como Brad Pitt, Robert Zemeckis, Marion Cotillard y Don Burgess. Este texto ilustra de forma concisa lo que ha dado de sí Las Palmas de Gran Canaria como ciudad de rodajes. Vivimos en Las Palmas un fin de semana de la fiesta, porque, como leí en una entrada reciente en Facebook de un productor, “la fiesta del cine es cuando se rueda una película”.

Trabajadores de Carbonera Canaria, perteneciente a la Casa Miller de Las Palmas, delante de la maqueta de Moby Dick. ARCHIVO JUAN SOCORRO - SALVAR LA MEMORIA, 50 AÑOS DE TIRMA Y MOBY DICK

Trabajadores de Carbonera Canaria, perteneciente a la Casa Miller de Las Palmas, delante de la maqueta de Moby Dick. ARCHIVO JUAN SOCORRO – SALVAR LA MEMORIA, 50 AÑOS DE TIRMA Y MOBY DICK

El Puerto de La Luz es el decorado de cine más filmado de la ciudad de Las Palmas. Existen imágenes documentales desde 1909, entre ellas, una preciosa panorámica de la compañía francesa Gaumont con final en el muelle de Santa Catalina, realizada con cámara a manivela en tiempos del Cinematógrafo. También aparece el puerto en Canary Bananas (1935), primer ‘docu’ de un adolescente Richard Leacock, futuro dios del cine directo norteamericano. Hoy diríamos que es un vídeo industrial. Dando un salto de setenta y cinco años, La Luz es protagonista del interesante documental Anclados (Carlota Nelson, 2009), sobre unos marineros ucranianos con base en el puerto que se quedaron en fuera de juego dentro sus barcos soviéticos después de la desintegración de la U.R.S.S. en 1991. Sin amparo jurídico, su patria durante años fueron aquellas destartaladas naves. Sigue leyendo

La productora de cine La Mirada cumple 22 años, entrevista a Juan Antonio Castaño y Ana Sánchez-Gijón


La productora Ana Sánchez-Gijon anunció ayer en Facebook el 22 aniversario de La Mirada, una de las productoras más importantes del cine en Canarias, con títulos como “El largo viaje de rústico” (Rolando Díaz, 1994), “Esposados” (Juan Carlos Fresnadillo, 1996), “La Raya” (Andrés M. Koppel, 1997), “Ruleta” (Roberto Santiago, 1999), “Hombres felices” (Roberto Santiago, 2001), “La isla donde duerme La Edad de Oro” (Isabelle Dierckx, 2005), “La isla interior” (Félix Sabroso y Dunia Ayaso, 2009), “Seis puntos sobre Emma” (Roberto Pérez Toledo, 2010) y “Cubillo. Historia de un crimen de estado” (Eduardo Cubillo, 2012). Ana Sánchez-Gijón, que hoy es directora de éxito con la serie de animación “Cleo”, ha celebrado los 22 años poniendo el enlace al cortometraje “Esposados” en abierto. Yo quiero contribuir al cumpleaños compartiendo hoy esta amplia entrevista a Juan Antonio Castaño (Mengue) y Ana Sánchez-Gijón que publiqué en el periódico La Provincia hace dos años, cuando la productora alcanzaba las dos décadas de vida. Sigue leyendo

Canarias en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián


En 2012, coincidiendo con la celebración de las 60 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, publiqué en La Provincia este reportaje sobre los hitos del cine en Canarias en este festival. Hoy lo comparto en este blog por la noticia de la primera selección de una película de producción canaria en la sección oficial del festival, “Evolution“, de Lucile Hadzihalilovic (España, Francia y Bélgica), con la canaria Volcano Films, de Sebastián Álvarez, como productora española y filmada mayoritariamente en Lanzarote. La noticia había pasado desapercibida en el gremio del cine y periodistas, canarios y de ámbito nacional. El propio festival donostiarra presentó el filme dentro del apartado de películas internacionales. La publicación de la noticia el pasado domingo ha sido compartida hasta este momento por más de 2.500 cuentas de Facebook. Antes de reproducir el texto de 2012 comparto con todos este texto que envié al periódico el sábado pasado y que no se públicó por motivos de espacio:

Foto del rodaje del equipo de "Evolution" en Tenasar (Tinajo). Lucile Hadzihalilovic, en el centro, con gafas y camisa de cuadros; Sebastián Álvarez, en la esquina superior derecha. / Volcano Films / OAC

Foto del rodaje del equipo de “Evolution” en Tenasar (Tinajo). Lucile Hadzihalilovic, en el centro, con gafas y camisa de cuadros; Sebastián Álvarez, en la esquina superior derecha. / Volcano Films / OAC

“Según subrayan desde Volcano Films, se trata de la segunda película de Lucile Hadzihalilovic. “Su primer filme “Innocence” (2004), ganó el premio Nuevos Directores en el festival de San Sebastián. Estamos pendiente de la confirmación de su presencia también en el Toronto International Film Festival (TIFF)”. Hadzihalilovic se estrenó como directora en 1996 con el mediometraje “La bouche de Jean-Pierre”, de 52 minutos, que obtuvo premios en festivales como Clermont-Ferrand y Amiens. Tras el cortometraje de seis minutos “Los chicos buenos usan condones” (1998) llegó “Innocence”, con el que además de en San Sebastián fue premiada en Amsterdam, Estambul, Neuchatel y Estocolmo. Su siguiente filme, y último hasta la fecha antes de “Evolution”, fue el cortometraje “Néctar” (2014), de dieciocho minutos. La relación de Lucile Hadzihalilovic con el festival donostiarra ha sido intensa. Participó como invitada dentro del ciclo retrospectivo “La contraola, el novísimo cine francés” en la 57 edición. Ese mismo año fue miembro del jurado Kutxa-Nuevos Directores, junto con Daniel Hendler, Antonio Gasset, Saffron Burrows y Borja Cobeaga. Sigue leyendo

… Y Lumière creo el cine. Un relato de la exposición “Lumière! Le cinéma inventé” del Grand Palais de París


Hace diez días visité en París la exposición “Lumière! Le cinéma inventé“, organizada por el Institut Lumière en el Gran Palais de París. La muestra conmemora el nacimiento del cine, hace 120 años. Además de explicar cómo se inventó el Cinematógrafo y poner en valor el trabajo, anterior y posterior de Louis y Auguste Lumière, la exposición plantea un análisis de los trazos que los Lumière han dejado en el cine. Comisariada por el crítico Jacques Berger y el director del Festival de Cannes, Thierry Frémaux, muestra, además, una serie de cortometrajes filmados como homenaje a la inaugural “Salida de la fábrica” (1895) por Quentin Tarantino, Xavier Dolan, Pedro Almodóvar, Paolo Sorrentino y Michael Cimino. Puede visitarse hasta el 14 de junio de 2015. Sigue leyendo

La ruta de turismo cinematográfico #SaveMobyDick se presenta en público por primera vez


Mañana lunes, 1 de diciembre, explico en el aula de posgrado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) el proyecto #SAVEMOBYDICK, primer proyecto de ruta turística cinematográfica en Gran Canaria. La charla empezará a las 17:30 horas. LA ENTRADA ES LIBRE. La conferencia se enmarca en el Máster en Gestión del Patrimonio Artístico y Arquitectónico, Museos y Mercado del Arte, organizado por la ULPGC y la Universidad de Santiago de Compostela. “Moby Dick”, dirigida por John Huston según un guión suyo y de Ray Bradbury basado en el clásico universal de Herman Melville e interpretada, entre otros, por Gregory Peck, Orson Welles, Richard Basehart, Leo Genn, Frederick von Lebedur, Edric Connor, fue rodada en Navidad de 1954 en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria.

Cartel del filme "In The Heart Of The Sea", de Ron Howard", basado en la misma historia que inspiró "Moby Dick" y rodado también en las islas Canarias.

Cartel de”In The Heart Of The Sea”, de Ron Howard, basado en la misma historia que inspiró “Moby Dick” y rodado también en las islas Canarias. Su estreno está previsto para 2015.

Si utilizo aquí la imagen del cartel de la película “In The Heart Of The Sea” (“En el corazón del mar”), dirigida por Ron Howard y rodada parcialmente en La Gomera y Lanzarote en 2013, y no una de “Moby Dick” es por varias razones:

1) porque como en ese magnífico cartel, el gran cachalote blanco sigue como una descomunal presencia invisible pero latente sobre la ciudad de Las Palmas. La ciudad, en ese cartel, es como si fuera el barco. Las Palmas es una ciudad de mediana dimensión. Moby Dick es un universo.

2) porque la película de Howard que se estrenará el 13 de marzo de 2015 tendrá, si nada lo remedia, acciones para una ruta turística antes que la de John Huston, de la que este año se cumplen 60 años del rodaje. El despropósito que en materia de cine rige en el Ayuntamiento de Las Palmas es, al menos, del tamaño del cachalote gigante albino.

3) el material de “Moby Dick” es tan sumamente precioso que merece preservarse hasta que se encuentre el lugar que merece para exponerse públicamente.

Las Palmas de Gran Canaria no pasará el umbral del siglo XX cuando se reconozca el mayor rodaje de cine realizado en las Islas Canarias en esos cien primeros años de historia del cine. La ciudad no, pero sí el ayuntamiento que la gobierna. No es de recibo tener que lidiar con funcionarios, técnicos y concejales que me han tocado en los últimos diez meses desde que he hecho pública la iniciativa de promover un proyecto en el cual llevo trabajando desde abril de 2013 para conmemorar lo que este año cumplimos, el 60 aniversario del rodaje. Tampoco desde el Cabildo de Gran Canaria se ha emprendido nunca nada.

Descartar tomar el testigo de una inversión que actualmente está en 50.000 euros -ni siquiera tendrían por qué que salir de fondos públicos-, después de una reunión de diez minutos, y comunicarte esa negativa con un email administrativo, que te lo manda alguien con quien como director del proyecto no has tratado nunca para este asunto, que te indica que “lamentamos que debido a la indisponibilidad presupuestaria…. bla bla bla”, es lamentable, impresentable. Eso por lo que toca a que la ciudad ponga en el lugar que merece uno de los acontecimientos sociales y culturales de mayor envergadura que vivió en el siglo XX.

Por no volver a incidir sobre lo que también es: una nueva torpeza que perjudica la imagen pública de la ciudad, la desacredita, y le impide beneficiarse de los beneficios potenciales, económicos y de imagen, en el ámbito de la promoción turística que significaría ligar el nombre de Las Palmas al de Moby Dick, un nombre que se conoce, como pocos, entre personas de todas las edades en prácticamente todo el mundo. Por no hablar, tampoco, de lo que el proyecto serviría para afianzar la ciudad (y la isla, el archipiélago) como lugar de recepción de rodajes en estos tiempos, por un lado, de profunda crisis económica y, por el otro, de puesta en valor de las islas Canarias como destino de filmaciones nacionales e internacionales.

He de decir que el único que ha tenido una actitud positiva hacia el proyecto es el actual alcalde de la ciudad, Juan José Cardona. En el trato y en la respuesta. Solo que también ha sido insuficiente. El alcalde, en su última comunicación conmigo, sigue diciéndome que aunque sabe que el proyecto no se emprende, “no renuncia a él”. Nunca me he entendido bien con los políticos por cosas como esta. Porque, ¿si no renuncia por qué no lo emprende aquí y ahora? ¿O por qué al menos no anuncia públicamente su apoyo? ¿O es que se está comprometiéndose a hacerlo para cuando ya no esté en la alcaldía? ¿Está seguro nuestro actual alcalde de que, infaliblemente, volverá a ser elegido, y lo que está diciendo es que volverá a estudiarlo a ver si lo ve factible en los próximos cuatro años?

Lo más penoso -paradójicamente más emocionante de la antología del disparate de la ciudad en relación al rodaje-, es que siguen saliendo informaciones nuevas, fruto, precisamente, de que desde el ayuntamiento de la ciudad nunca se haya trabajado esta cuestión con un mínimo de profundidad.  Sin ir más lejos, este año han aparecido fotos nuevas en tres frentes distintos, hemos conocido interesantísimo detalles nuevos del rodaje y hemos redescubierto la principal pieza del rodaje que queda en la isla.

Lo más triste es que los que trabajaron en el rodaje hace sesenta años, muchos de los cuales ya me han trasladado que apoyan de forma entusiasta el proyecto, están muriendo de forma inexorable sin haber podido ver por sus propios ojos ninguna señal de reconocimiento ni agradecimiento por lo que ocurrió en su ciudad hace 60 años, en lo que ellos tuvieron el privilegio y el orgullo de participar.

Copias de contacto de momentos del rodaje de Moby Dick en Las Palmas de Gran Canaria.

Copias de contacto de momentos del rodaje de Moby Dick en Las Palmas de Gran Canaria.

Magnum saca a la luz nuevas fotografías del rodaje en Canarias de Moby Dick (John Huston, 1956)


Montaje2

La aparición de 24 fotografías del rodaje en Las Palmas de Gran Canaria de la película “Moby Dick” (John Huston, 1956) es la más trascendente noticia para el cine en Canarias en lo que llevamos de año. Y eso que hemos tenido noticias de magnitud, como el anuncio del rodaje en octubre próximo de “The Man Who Killed Don Quixote”, de Terry Gilliam, producida por el canario Adrián Guerra; la recuperación para las pantallas de cine del documental “Edificio España“, de Vïctor Moreno, tras año y medio de veto por el Banco de Santander; las nominaciones a los Premios Goya de Manuel González Mauricio, Tatiana Hernández  y Paco Delgado, con estatuilla para este último; la buena carrera en festivales del primer largometraje de José Ángel Alayón (“Slimane”, 2013). Pero la noticia que hoy saca a la luz en La Provincia el periodista Miguel F. Ayala (pueden leerla en la páginas 50 y 51) sobre la aparición de fotografía inéditas del rodaje de esta película -el más importante de Canarias durante el siglo XX- supera lo anterior. Las fotos fueron tomadas por Erich Lessing para la prestigiosa Agencia Magnum. Sigue leyendo