Cinexprés 2011 entregó sus premios


Esta mañana, 14 de abril de 2011, se han dado a conocer en rueda de prensa los premios de la séptima edición de Cinexprés, una iniciativa en la que participan cortometrajes realizados por jóvenes alumnos de los tres centros relacionados con el sector audiovisual en Las Palmas de Gran Canaria, el IES Politécnico de Las Palmas, la Escuela de Actores de Canarias y el Conservatorio Superior de Música de Canarias. Los premios fueron entregados ayer en el CICCA, después de la primera proyección pública de los cortos, ante un aforo prácticamente lleno con presencia de alumnos, profesores y autoridades. Tras este acto se celebró un cóctel en el Gabinete Literario, donde se tomó la foto de grupo que encabeza esta información.

El premio al Mejor Cortometraje ha sido para El marrón, de Edray Peña y Diego Velázquez, estudiantes del IES Politécnico de Las Palmas; el premio a la Mejor Interpretación para Cindy Pérez, de la Escuela de Actores de Canarias, por su papel en Hay que ser maraña de Telde; y la Mejor Banda Sonora para Filiberto Díaz, alumno del Conservatorio Superior de Música de Canarias, por Lena. Todos los ganadores se mostraron entusiastas con esta iniciativa, que les ha brindado la oportunidad por primera vez de participar en un rodaje en condiciones asimilables a las producciones profesionales y conocer todo el entramado que rodea el mundo audiovisual. Los trofeos de esta edición han sido diseñados por la artista canaria Lurdes Bravo.

Los galardonados recibirán 1.000 euros para nuevos cursos de formación en sus respectivas especialidades fuera de Canarias. Además, este año se han establecido menciones especiales a la Mejor Producción, Mejor Fotografía y Mejor Sonido, que han recaído en Diana Navarrete (El marrón), Eduardo Camprubi (El marrón) y Gerardo Bonilla (Para gustos colores), respectivamente.

A la rueda de prensa celebrada en el Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria asistieron los cuatro ganadores de los premios, el presidente del jurado, Eduardo Araujo, y el director de Cinexprés Luis Roca Arencibia. En palabras de Araujo, “los participantes han desarrollado unos trabajos cuyo talento nada tiene que envidiar a los realizados por profesionales”. El presidente de Acepa destacó muy especialmente esta iniciativa porque “ayuda a vertebrar la industria audiovisual en Canarias y a sus futuros profesionales”. El jurado estaba formado además por la distribuidora Librada Melo y la compositora Laura Vega.

En esta edición los cinco cortos participantes son: Para gustos colores (Georgina Gelos, 10 min.); Lena (Joaquín Rodríguez, José Francisco González, 14 min.); Death Pills (José Luis Delgado, 9 min.); Hay que ser maraña de Telde(Arasaho Silva, 15 min.); El marrón (Edray Peña, Diego Velázquez, 14 min.).

En 2011 Cinexprés cuenta con el apoyo de la Dirección General de Formación Profesional y Educación de Adultos del Gobierno de Canarias; la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias; la Concejalía de Juventud e Igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; Oficina de la Capitalidad Cultural Las Palmas de Gran Canaria 2016; Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria; Gran Canaria Espacio Digital; CICCA; Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria y Egeda.

Se aprobó la Ley


Un cine (español) que debe mirarle a su misma altura al español de a pie.  Sin complejos ni arrogancias. Contar historias que descubran,  no de las que ciegan los ojos deslumbrando. Contra ese cine no se puede competir. Películas que respiren verdad, autenticidad. El futuro de la exhibición se ha abierto paso en la maleza a machetazos, decapitando al más débil.  No están pensadas las gradas de los cineplex para ver El sur, Los santos inocentes o El cant del ocell”.  Ni siquera Volver. El formato de exhibición es ampuloso y sólo admite películas así. El siguiente escalón son los festivales, la televisión y, masivamente, Internet. Ni en salas ampulosas, festivales, televisiones o Internet puede no existir regulación.  Ayer se aprobó una ley que es necesaria aunque sea de forma simbólica. Aunque no funcione. El Estado no puede consentir la indefensión. Ni permitir el cinismo de imponer un modelo de negocio a un sector al que no se pertenece con el argumento de que no hay puertas en Internet. Y al que se acusa de vago y maleante. Claro que hay puertas en Internet. Y ventanas. Y enormes rendijas. Y grietas. Otra cosa es que la distribución gratuita de cine por Internet es casi todo el futuro, como ocurre con la música. Pero nadie debería defender que sea presente ni futuro quien se lucra con el copia, pega y vende de contenidos que no son suyos. Y por los que no ha pagado. El modelo lo tendrá que consensuar el sector teniendo en cuenta la mentalidad que se extiende por el nuevo escenario. Pero sabiendo que la distribución en salas comerciales del cine español en salas es cosa del pasado y que hay una lluvia de meteoritos apuntándole por si se mueve con la agilidad de un dinosaurio. Algunos con una incomprensible voracidad por destruir.