Cineastas canarios tras los Premios Goya 2017


Con la presentación de las candidaturas, la academia de cine dio el pistoletazo de salida a la carrera de los Goya el pasado miércoles. Esta entrada desvela las principales opciones canarias. Alberto Rodríguez (“Ozzy“);José Ángel Alayón (“Tout le monde aime le borde de la mer“, “Dead Slow Ahead“); Samuel Delgado (“Sin Dios ni Santa María“); Juanma Villar (“Playing Lecuona“); David Cánovas (“La punta del iceberg“); Alba González de Molina (“Julie“); Patrick Bencomo (“La isla del viento“) y Félix Sabroso (“El tiempo de los monstruos“), son los nombre principales que se mencionan.

Así fue publicado el texto en La Provincia el viernes 18 de noviembre. / OAC

Así fue publicado el texto en La Provincia el viernes 18 de noviembre. / OAC

Con el anuncio de todas las candidaturas y películas que optan a los Goya 2017 por parte de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, el miércoles pasado se dio el pistoletazo de salida a la carrera de los reconocimientos de cine más importantes de España, los Premios Goya. Los nominados de las 155 películas que aspiran en esta 31 edición se conocerán el miércoles 14 de diciembre y los premiados en la gala anual que se celebrará el sábado 4 de febrero, presentada por el actor Dani Rovira. Sigue leyendo

David Cánovas: “La punta del iceberg” es un sueño redondo”


Por primera vez, dos directores canarios compiten en Sección Oficial de largometrajes del Festival de Málaga Cine Español. Son Alba González de Molina, con “Julie”, y David Cánovas, por “La punta del iceberg”, protagonizada por Maribel Verdú. En ambos casos, operas primas. Esta entrevista sobre “La punta del iceberg” con el director tinerfeño de 44 años fue publicada a principios de marzo en La Provincia. Producida por Tornasol Films, la película está basada en la exitosa obra teatral homónina del palmero Antonio Tabares. “Tengo fascinación por el lado oculto de las personas, por las máscaras sociales”, “Hitchcock y Night Shyamalan los dos directores de los que no puedo evitar hablar” y “Lo que pasa hoy en el cine de las Islas Canarias solo podíamos soñarlo hace cinco años” fueron tres de las frases más destacadas de la entrevista.

Maribel Verdú, en una imagen de "La punta del iceberg". / Julio Vergne

Maribel Verdú como Sofia, en una imagen de “La punta del iceberg”. “El suicidio es la excusa para contar el viaje interior de Sofía”, dice David Cánovas. / Julio Vergne

Frente a los que recelan de que en las islas Canarias se rueden películas nacionales e internacionales, el director de cine David Cánovas no lo duda: “Soy muy optimista respecto al momento que vive el cine en las islas por el ‘boom’ de rodajes. Conozco canarios que ruedan dentro y fuera de las Islas, jóvenes que nunca se hubieran imaginado que algún día trabajarían en el cine siendo de Canarias y viviendo en las Islas. Lo que está pasando hoy solamente podíamos soñarlo hace cinco años”.

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, David Cánovas (Santa Cruz de Tenerife, 1971) lleva dos décadas como profesional del sector, trabajando en Madrid en televisión durante quince años, hace dos años y medio residiendo en su isla natal, Tenerife. Desde 2006, ha sido realizador de televisión de programas como “Supernanny”, “Madres adolescentes”, “Soy adicto” (las tres emitidas en Cuatro) y “Mujeres y hombres y viceversa” (Telecinco). “Cuando acabé mis estudios en 1995, el cine era un mundo cerrado, el trabajo estaba en la tele. La televisión me ha enseñado a respetar el trabajo en equipo, gracias a ella me he sentido realizador, director. Esto lo recordé cuando tuve que marcar el primer plano de “La punta del iceberg”, en medio de cincuenta personas, todas esperando a que tú hables. Fue un momento de mucho respeto y emoción, era el primer plano de mi primer largometraje”.

La televisión también le ha permitido financiar sus cortometrajes. Cánovas es director de diez cortos, desde “Mate” (2002) hasta “Arte”, aún por finalizar, “una reflexión sobre lo inmune que somos en ocasiones al drama que nos muestran los medios de comunicación”. Con “El intruso” (2005), protagonizado por José Coronado, estuvo nominado a los Premios Goya como Mejor Cortometraje de Ficción. “Mascarita” (2013), “El contratiempo” (2009) y “Cuestión de actitud” (2008) son otros de sus trabajos más destacados, el último también ambientado en el mundo laboral, como “La punta del iceberg”. “Viví en directo el despido de un trabajador en la barra de un bar en Madrid. Ocurrió mientras desayunaban, después de una larga conversación en la que quien iba a despedir hablaba de la forma más amable y educada del mundo al futuro parado. Con demasiada frecuencia oigo decir de alguien que es buen tipo en lo personal, aunque en el trabajo es un poco cabroncete. No me lo creo, eso nunca es verdad”.

“La punta del iceberg” es una adaptación de la obra de teatro homónima del palmero Antonio Tabares, ganadora del premio Tirso de Molina en su 37 edición. ¿Qué le atrajo de la pieza teatral?

Tengo fascinación por el lado oculto de las personas, por las máscaras sociales. Mi corto “Mascarita” (2013), habla de eso. En “La punta del iceberg” se habla de las dobles caras a través de todos los personajes. Me gusta que de ninguno se sepa nunca si en realidad esconde algo.

Maribel Verdú y Álex García, en "La punta del iceberg" / Julio Vergne

Maribel Verdú y Álex García, en “La punta del iceberg” / Julio Vergne

Interpretada por Maribel Verdú, Carmelo Gómez, Bárbara Goneaga, Ginés García Millán, Fernando Cayo y Álex García, entre otros, es un thriller dramático que trata de una gran multinacional sacudida por el suicidio de tres empleados.

El suicidio es un telón de fondo, la excusa para contar una historia íntima: el viaje interior de Sofía. El gran reto del guión fue lograr que una parte de la acción se desarrolle en un día y que, en ese lapso de tiempo, ella llegue a plantearse cosas que nunca imaginó. También es una historia de redención.

Sofia (Maribel Verdú) se enfrenta a un sistema nefasto para la salud mental de los trabajadores.

La película habla sobre la empatía, una cualidad que me fascina del ser humano, tanto como la capacidad para mentir. Ambas son únicas del ser humano. La mentira es esencial en el cine, cientos de películas basan su razón de ser en ella. Y está en mi filmografía de manera constante.

¿Cómo llegó a la película?

Por José Amaro Carrillo, coguionista conmigo y Alberto García Martín. Él es el verdadero artífice de que exista. Encontró el texto literario de José Tabares antes de que se hubiera puesto en escena sobre un teatro y me llamó la atención sobre sus posibilidades.

Maribel Verdú y Bárbara Goenaga, en un momento del rodaje de "La punta del iceberg" / Julio Vergne

Maribel Verdú y Bárbara Goenaga, en un momento del rodaje de “La punta del iceberg” / Julio Vergne

La película ha sido, además, la salida a un año especialmente malo de trabajo para usted.

La crisis me tocó fuerte en 2013. Me veía sin futuro. Había tenido un proyecto de película frustrado, “Los huéspedes”, tenía 42 años y no había logrado rodar un largometraje. Gracias al tiempo libre que tuve pude realizar la adaptación cinematográfica. Y conseguí lo que no había logrado antes, venderle el proyecto a TVE con mi propia productora. Por eso siempre les digo a mis alumnos: “cuando se cierra una puerta, no se abre otra, sino siempre varias”.

Y apareció Tornasol (“El secreto de sus ojos”, 2009) una de las principales productoras de cine de España. ¿Fue sencillo obtener el sí del productor Gerardo Herrero?

Se cruzó en nuestro camino cuando teníamos decidido adaptar la obra. Herrero había visto la pieza teatral y contactó con Antonio Tabares, que le indicó que los derechos los tenía yo. Ahí establecimos contacto. Y fue el momento en que arrancó el sueño de la película. Él es un hombre cabal, que te dice las cosas a la cara. El guión le encantó, en cada reunión iba postulándome como director. Entre medias, él veía mis cortometrajes. Los cortos son el mejor material que puede tener un director, el único realmente. He disfrutado todos los procesos de la película, de la preparación al montaje. Ha sido un sueño redondo.

¿Qué fue lo más difícil?

Es una historia con muchos personajes. Tenía obsesión por mantener la verosimilitud en lo que rodaba. Me preocupaba que no se entendiese la historia, o que no fuera creíble.

La película se rodó en Madrid. En cinco semanas de finales de 2014. Hasta el estreno han pasado dos años.

La rodé con 42, la monté con 43 y la estrenaré con 44. La productora, con buen criterio, decidió esperar hasta encontrarle el hueco idóneo. La espera no ha sido tan dura gracias a mi trabajo, entre tanto, como realizador de “Los archivos del Ministerio” de Televisión Española.

¿Cómo se siente?

Emocionado, con muchísimas ganas de que la gente la vea. Necesito saber si la historia llega a la gente. Pero el resultado está por encima de mis expectativas.

Carmelo Gómez y Maribel Verdú, en "La punta del iceberg" / Julio Vergne

Carmelo Gómez y Maribel Verdú, en “La punta del iceberg” / Julio Vergne

Compartió aula en la Facultad de Ciencias de la Información de Madrid con Alejandro Amenábar y Mateo Gil.

No solo Alejandro y Mateo. También Juana Macías, Óscar Santos, Sergio Rozas y Natalia Montes. Llegar de Tenerife con 18 años recién cumplidos y tenerlos al lado en clase, ver cómo con 24 años Amenábar ya dirigía una película, fue uno de los grandes incentivos como cineasta.

Ha sido profesor de Audiovisual en Formación Profesional en el IES Luis Buñuel de Madrid. Y desde hace tres años dirige un festival de cine educativo, Cinedfest.

Lo creé con el músico Antonio Hernández Ruiz. En la nueva edición vamos a dar 130 clases en otros tantos centros de enseñanza de toda Canarias. Todo tipo de centros de enseñanza, desde Primaria hasta centros de mayores. En 2014 se sumaron 70 centros de la Península. Cada docencia dura entre cuatro y cinco horas, damos nociones básicas de lenguaje audiovisual, trucos para rodar con pocos medios, les incentivamos para que rueden cortos y les hacemos unas prácticas conjuntas. Después, ellos hacen sus películas con los medios que tienen. Cada año se presentan doscientos y pico trabajos. He aprendido a no subestimar a los jóvenes. También, a enseñarles que deben cuestionarse las cosas que ven en la tele. Y por Cinedfest ellos han conocido películas que nunca se imaginaron que existían. El festival nos da mucha energía positiva.

¿Qué espera del futuro?

Hacer más cine. Hay un segundo guión escrito y entregado, a la espera de que productor consiga levantarlo. Mi gran sueño sería, después, hacer un tercer largometraje de terror. Soy fan de la literatura de terror y fantástica desde pequeño. Es una película que necesita hacerse con muchos medios. El guión también está escrito, José Amaro y yo admiramos mucho a Stephen King, el texto se inspira en toda la literatura que hemos leído desde los quince años.

El director de cine David Cánovas / Julio Vergne

El director de cine David Cánovas / Julio Vergne

Habla por videoconferencia desde su casa en la capital tinerfeña, entre Los Majuelos y El Sobradillo. “Descubrí la pasión por el cine con “La guerra de las galaxias” (George Lucas, 1977) y “Superman” (Richard Donner, 1978). Vi las dos en los multicines Greco de Santa Cruz, cada vez que paso por ahí me pregunto cómo es posible que siga cerrado. ¡Necesito entrar de nuevo a ese espacio!”

¿Cómo nació su vocación por ser director de cine?

Empecé con 12 años, de ayudante de Enrique Carrasco, que es profesor hoy en día, y mi hermano en películas hechas en Súper 8 en nuestro edificio. Con 13 años empecé a dirigir los míos. Más tarde, con 16 años, en el Instituto Poeta Viana de Santa Cruz de Tenerife nos permitían rodar cortos en los recreos. Teníamos una asignatura, Taller de Fotografía y Vídeo, con una profesora que se llamaba Rosa (no recuerdo el apellido). Nunca olvidaré la tarde que nos puso la película de Alfred Hitchcock “Los pájaros” (1963). Esa proyección y mis experiencia con el Súper 8 me decidieron: quería ser director e irme a estudiar cine a Madrid.

¿Con qué cine disfruta?

Con el que sugiere, que te hace partícipe, también con el que es un poquito voyeur. Hitchcock y Night Shyamalan los dos directores de los que no puedo evitar hablar. Spielberg también es un referente, pero más por su dominio de la puesta en escena, es el equivalente a Maradona o Messi en el fútbol, el mayor talento natural. Pero Hitchcock es el mayor genio como cineasta. También me gusta identificarme con Charles Laughton, que solo dirigió una película y fue una obra maestra absoluta, “La noche del cazador” (1955). Si tengo que hacer solo una película, al menos que sea buena.

Cartel de "La punta del iceberg"

Cartel de “La punta del iceberg” /  OAC