Guía para disfrutar del Carnaval de Las Palmas, nueva entrada en Viajeros Urbanos de El País


Puedes ir directamente al texto de Viajeros Urbanos picando aquí.

Con el título Las reinas de Gran Canaria Viajeros Urbanos de El País -la extensión online del suplemento El Viajero- publica hoy lo que he intentado que sea una guía con los datos imprescindibles para disfrutar del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. Arranca el 1 de febrero.

La propuesta iba acompañada de cinco fotografías y un titular distinto del que eligieron los compañeros de El País en Madrid. Mi propuesta, con guiño cinematográfico incluido, era Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria: Con él llegó la escandalera. Sigue leyendo

Comer en el Mercado del Puerto de Las Palmas: primera entrada de 2013 en Viajeros Urbanos de El País


El 2 de enero pasado Viajeros Urbanos de El País me publicaba esta entrega sobre el nuevo Mercado del Puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Ojalá se asiente la propuesta, que se inspira en otras llevadas a cabo en grandes ciudades con la diferencia, al decir de sus impulsores, de que en el del Mercado del Puerto conviven realmente puesteros tradicionales y nuevas tascas donde comer. Sigue leyendo

Los originales perritos calientes de #SalinetasHotDog: Nueva entrada en Viajeros Urbanos de El País


 Si algo nos caracteriza a los canarios -al menos a una parte sustancial- es empuje y creatividad frente a las adversidades estructurales a las que, con la excepción del clima y la naturaleza, nos debemos enfrentar día a día.  En una comunidad con un escandaloso 30% de paro desde hace varios años y una economía sumergida que es como la parte que no se ve del iceberg, es decir, con un gobierno regional que se ha demostrado incapaz en los últimos 20 años de hacer frente a los verdaderos problemas de los ciudadanos (el primero de ellos, su penoso sistema electoral), iniciativas como la de Los Perritos de Salinetas, que ya es la marca #SalinetasHotDog, son para quitarse el sombrero. Sigue leyendo

Casa rural El Patio de Agaete, nueva entrada en Viajeros Urbanos


Viajeros Urbanos, la extensión en Internet del suplemento El Viajero de El País, me publica hoy con el título En lo más recóndito de Gran Canaria un artículo sobre una preciosa casa rural -con piscina- ubicada en un lugar fantástico, El Risco de Agaete, a mitad de camino entre Agaete y La Aldea de San Nicolás.

Muchas cosas son recomendables de la casa (para eso mejor leer el artículo picando aquí) pero lo recóndito y hermoso del paraje, la ausencia de redes avanzadas de telecomunicaciones -que obliga sí o sí a desconectar de redes sociales- y la presencia muy cercana de un lugar tan insólito como el Charco Azul, donde en época de lluvias es posible bañarse bajo las cascadas que bajan vertiginosas desde el pinar de Tamadaba, a 1.500 metros de altura, son quizás sus principales puntos fuertes.

Para acceder a la publicación en El País pica aquí.

Finalmente, el texto publicado no incluyó este primer párrafo que pretendía sumergir al lector en el lugar en una atmósfera onírica y romántica. Sigue leyendo

Nueva entrada en Viajeros Urbanos: Roof Terrace by Hotel Cantur


Recién salida del horno está esta entrada que me acaban de publicar en Viajeros Urbanos, la extensión en Internet del suplemento El Viajero de El País. Aquí tienen el link, por si antes no lo enlazaron. La terraza Roof Terrace by Hotel Cantur es la primera en lo alto de un hotel de la ciudad en Las Palmas, tendencia más que ‘cool’ en muchas grandes ciudades en época estival. Sigue leyendo

Bueno, pintoresco, barato: comer bien en Gran Canaria y a muy buen precio


Recientemente realicé una serie de incursiones por diversos lugares de comer en Gran Canaria con el objetivo de chequear, in situ, si podían recomendarse en un artículo para El Viajero de El País. La condición primera era que se comiera bien o muy bien; la segunda, que el precio medio no superara los veinte euros por persona; la tercera, que estuvieran repartidos sobre la geografía de la isla; la última, que tuvieran un carácter novedoso o pintoresco que los distinguiera.

No fue un mal encargo. Del reportaje, que finalmente hoy publica el suplemento El Viajero de El País con el título La cocina de Aída y otros secretos -precedida por una llamada en portada que me encanta, Gran Canaria, de rechupete-, tuve, como siempre, que realizar una edición adecuada al espacio con que finalmente contaba. Ahí cayeron las únicas recomendaciones que no pasaron el corte final, y que en cambio por justicia sí añado aquí a modo de extra:

Si de camino el estómago no da para más, tomando hacia el interior de la isla al llegar al cruce de Melenara (Telde), en la cafetería Yazmina (Maestro Nacional 44, 928 698268) ofrecen la más sabrosa variedad de bocadillos de pata de cerdo asada de la isla. Un stop inevitable para muchos en el camino de paso a las playas del sur. En el mismo cruce pero en dirección a la costa, Los Perritos (Americo Vespucio, 37, Las Salinetas, Telde), presenta una selección creativa de 14 tipos de sabrosos hot dogs donde destaca el Connie Island, una base de mostaza dulce combinada con carne estilo Tex Mex, virutas de queso Cheddar y Edam gratinadas con soplete y un toque de salsa barbacoa.

Todo lo demás sí está en el artículo. Acompaño esta entrada con una foto especial, una imagen trucada de la característica lona de Casa Lolo, en el valle de Agaete, tomada desde dentro del local mientras comía. La orografía y frondosidad de este valle del noroeste de la isla me recuerda a los escenarios de la trilogía jurásica de Spielberg. La imaginación me llevó a pensar en estar comiendo bajo la amenaza de un tiranosaurio que rondaba el local, quizás con la intención también de comer bien y barato. También por eso entre los títulos posibles que propuse estaba este que me gustaba especialmente: Casa Lolo en el valle de los dinosaurios. Al principio de esta entrada, la página tal como sale hoy publicada en la (bendita) edición de papel de El País. junto a la portada de El Viajero y del periódico.

Gran Canaria y Tenerife, un “simpa” en 72 horas


“Hacer un simpa” quiere decir normalmente marcharse de un restaurante sin pagar. Pero también podría ser hacer un viaje sin parar. Hoy, el suplemento El Viajero del El País publica un “simpa” de los de la segunda categoría. Uno muy especial: el que durante tres días con sus dos noches realicé con el periodista Manuel Cuéllar del Río por las islas de Tenerife y Gran Canaria. No contamos los kilómetros realizados a bordo del Volkswagen Passat azul cielo diesel prestado de mi padre, pero fueron muchos desde la salida antes del amanecer en Las Palmas y la primera parada esa misma noche a casi tres mil metros de altura en el parador de Las Cañadas después de saciarnos con un inolvidable campo de estrellas bajo unas tempraturas gélidas. Una visita en Tenerife a los dos principales parques temáticos de Canarias, entre los mejores también de Europa sin permiso de Eurodisney, y la vuelta a Gran Canaria hasta las dunas de Maspalomas con escala en la casa museo Pérez Galdós. Tres días consumidos a ritmo frenético con nuestras parejas para saludar el nuevo año que estaba a punto de llegar. Pongo también los enlaces a las cinco entrevistas que acompañaron el texto: al cineasta Juan Carlos Fresnadillo, a la directora de la casa-museo Benito Pérez Galdós Rosa María Quintana, a la nadadora Paola Tirados, al cineasta Mateo Gil y al empresario Wolfgang Kiessling.

Gracias a Marta DSA por los trabajos de aguante y producción. Y por el apoyo y facilidades sin par a -por orden alfabético- Andrés F-R, Andrés S, Belinda S, Daniel R, Elena S, Fernando P, Javier P, Juan P, Juan Carlos F, Mamen G, Mateo G, Patricia D, Pedro C, Rosa María Q, Wolfgang K, Yolanda A y Yolanda R. Todo el que se vea retratado en esta lista de nombres sabe que me siento en deuda con ellos. A todos les invitaría con gusto ya mismo a cenar, aunque sean las ocho de la mañana. A algunos les debo mucho más que eso.

Por si no lo viste antes, aquí dejo nuevamente el enlace para acceder directamente al texto. ¡Espero que guste!

En la primera imagen, madrugada del 28 de diciembre en Las Cañadas del Teide. El collage de imágenes lo forman 60 fotografías también mías tomadas durante el viaje.

Isla de El Hierro: Raya de viento, agua y luz


“Raya de viento, agua y luz” fue mi propuesta de título, pero “La isla del tesoro renovable” fue el que eligieron finalmente mis compañeros de Endesa en Madrid para este reportaje que publiqué en el pasado mes de enero en el primer número de la nueva revista “Actualidad Endesa”, y del cual se ofrece solo el texto principal, ya que también incluía una pequeña entrevista al director general de Endesa en Canarias y un despiece sobre el origen del proyecto El Hierro 100% Renovables. “Actualidad Endesa” es una publicación interna que llega, uno a uno, a los domicilios de los 25.000 empleados en Endesa en España y Latinoamérica.

El trabajo ocupaba las últimas seis páginas de ese primer número.  Fue destacado en portada. Para mí, suponía la oportunidad de volver a declararle el amor a una isla, El Hierro, que conocí de forma privilegiada en 1996 durante el rodaje de “La raya”, cortometraje de Andrés M. Koppel y La Mirada que fue uno de los hitos cinematográficos del cine de Canarias de la década de los noventa. En los últimos siete años, mis colaboraciones con el suplemento El Viajero de El País me han permitido seguir profundizando en su conocimiento.

La preciosa isla de El Hierro está estas semanas de enhorabuena, bajo la amenaza de erupciones volcánicas a muy pocos kilómetros de su costa. Hoy un periódico local titula: “El magma sitia La Restinga y no se descarta erupción terrestre”. Y de pronto parece que algo maravilloso puede ocurrir. Crucemos los dedos para que lo que tenga que pasar tampoco afecte a la construcción de la central hidroeólica, de cuyos detalles habla este texto. Las 10 imágenes que acompañan esta entrada son todas fotografías propias -menos la ortofoto del proyecto El Hierro 100% Renovable y la portada de la revista-. Se realizaron durante viajes a la isla entre 2005 y 2010. Al final se ofrece un índice de las mismas.

Existe una isla atlántica cercana a las costas del Sáhara que tiene forma de corazón y hasta el descubrimiento de América era el punto más occidental del mundo conocido. Es pequeña –mide lo que el barrio neoyorkino de Brooklyn- y el color como oxidado de sus montañas le dio su nombre. Ferro, en latín. Hierro.  Su origen está en la erupción de volcanes submarinos hace millones de años. El mismo principio que el resto del archipiélago al que pertenece, las islas Canarias. Por eso su costa es un sinfín de rocas cortantes de formas caprichosas. Así quedaron congeladas tras el furioso encuentro del fuego con la tierra, el mar y el aire.

Tres son los municipios de la isla de tonos rojizos. 10.700 sus habitantes. Al noreste, Valverde es la capital. Al sur, El Pinar es centro de buceo internacional por la particular belleza de sus fondos submarinos surcados por meros, barracudas y mantas diablo. La Frontera, al oeste, depara la visión más impactante. Un enorme cráter semicircular con viñedos y sol todo el año coronado por los grandes roques de Salmor, antigua guarida de lagartos gigantes.  Y en la cumbre, fosforescentes trigales dan paso sin tregua a un denso mar de nubes que esconde el bosque de laurisilva, originario de la era Terciaria. Es un humedal vibrante de helechos, hongos, musgos, plantas trepadoras y líquenes donde conviven una extensa variedad de insectos, lagartos, lagartijas, mirlos, gavilanes, lechuzas y murciélagos. Como pasear por el bosque encantado de un cuento infantil.

El Hierro, la más pequeña y occidental de las Canarias, fue el límite del mundo conocido desde el siglo II de nuestra era hasta el Descubrimiento. Al otro lado, sólo tinieblas y zozobra. Y durante 250 años, desde 1634 hasta 1884, depositaria del Meridiano Cero, “la raya” para los lugareños, la separación entre este y oeste en las representaciones cartográficas, que cruzaba el punto más occidental de la isla, Orchilla. Pero El Hierro perdió a finales del siglo XIX su “raya” por el poderío naval y económico británico, que la trasladó a Greenwich, norte de Londres, donde aún permanece. Con el Meridiano Cero El Hierro estaba en mapas y cartas de navegación de barcos de todo el mundo durante los siglos en que éstos eran el medio de transporte más avanzado del Planeta. Gracias al proyecto El Hierro 100% Renovable, la isla volverá a ser un referente mundial. La raya imaginaria que muchos herreños creían ver en el mar será ahora una raya energética sostenible compuesta por viento, agua y luz.

La fuerza del mismo viento que llevó a Cristóbal Colón a América -el viento alisio, que sopla durante todo el año en Canarias de norte a oeste-, será la que mueva las palas de los aerogeneradores cuya energía bombeará agua desde un embalse inferior a otro superior, ambos de nueva construcción. Los millones de litros de agua cayendo en un salto de 682 metros de altura harán girar los álabes de las turbinas de una central hidroeléctrica, que producirá la energía necesaria para abastecer la isla en su totalidad. La central diesel de Endesa, Llanos Blancos, inaugurada en 1970, se mantendrá como garantía de seguridad del suministro energético.

“El Hierro puede ser 120% renovable porque este modelo será exportado a islas mayores, en un camino inverso al que sucedió en el pasado: la vanguardia y el progreso, por primera vez, vendrán de una isla pequeña y lejana.”

Por su pequeñez y lejanía, El Hierro es tierra de emigrantes y desterrados. También lugar de forja de gigantes del deporte vernáculo, la lucha canaria. Es el caso de Francis Pérez (“el pollito de La Frontera”, cuyas asombrosas medidas (un atleta de 1,96 metros de alto y 150 kilos de peso) lo convirtieron en fotaleza inexpugnable durante diez años consecutivos. De Sabinosa, que son cuatro casas aisladas colgando de los riscos del golfo de Frontera, es Valentina, legendaria figura del folclore canario, cuyo runrún monótono y descuidado transmitía como nadie autenticidad y misterio.


En El Hierro los habitantes han aprendido a superar los obstáculos con las armas de la propia naturaleza. Un lugar naturalmente sostenible, siglos antes de que este concepto diera valor a una forma de enfrentar la vida y afrontar proyectos. Un ejemplo lo tenemos en el árbol del garoé, sagrado para el pueblo bimbache, los indígenas herreños hasta la conquista castellana en el siglo XV. El garoé era un árbol grande y frondoso de la familia de los tilos situado en la zona alta de la isla, donde es frecuente el fenómeno denominado lluvia horizontal. Por su frondosidad y la textura de sus hojas el árbol conservaba agua todo el año. Su goteo permanente lo recogían los aborígenes en un sistema de oquedades excavado a sus pies. La leyenda cuenta que un huracán destrozó el árbol en 1610. En 1957 se colocó un til en el emplazamiento original y en 2004 la arquitecta María Reyes Febles rehabilitó la zona con un acceso de caminos de piedra y barandales de madera. Febles, herreña afincada en Las Palmas de Gran Canaria, es también autora del nuevo auditorio de la isla, en fase de construcción. Para la joven arquitecta “El Hierro lleva muchos años planificando una estrategia global que permita a sus habitantes vivir del territorio sin sobreexplotarlo, encontrando el equilibrio con el medio. El Hierro puede ser 120% renovable porque este modelo será exportado a islas mayores, en un camino inverso al que sucedió en el pasado: la vanguardia y el progreso, por primera vez, vendrán de una isla pequeña y lejana.”

Para Tomás Padrón, jubilado de Endesa, ex delegado de la empresa en la isla y presidente del Cabildo herreño [n.d.autor: lo fue hasta las pasadas elecciones del 22 de mayo de 2011, donde renunció a presentarse] , máxima institución insular, El Hierro 100% Renovable es “ya una realidad que marcará un antes y un después en la historia de la isla. Un hito trascendental para El Hierro y Canarias en su conjunto”. Padrón, menudo, mirada clara y gesto amable, recuerda a la eurocomisaria Loyola de Palacio como gran valedora para el impulso final del proyecto. “En Unelco [antigua filial de Endesa en las islas] nació la idea cuando no existían los intrumentos para sacarla adelante. Años después el Cabildo tomó el testigo y esa visita a Bruselas en 2002 con el presidente del Gobierno canario, Adán Martín, lo resucitó.” El proyecto está en una espiral creciente de repercusión mundial. Las visitas para conocerlo se suceden. Los Reyes de España y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ambos en 2006, y el eurocomisario de Energía Andris Piebalgs, en septiembre de 2009, se han contado entre los visitantes más ilustres. También ha atraído la atención de ingenieros y expertos en renovables. Se calcula que unas 1.000 islas en el mundo podrían albergar instalaciones similares. La expectación generada crece exponencialmente en medios de comunicación internacionales.

“Gorona de viento” se llama en El Hierro a los muros de piedra de forma semicircular que los ganaderos construyen para proteger a los rebaños del viento. Y Gorona del Viento, S.A., compuesta por el Cabildo de El Hierro (60%); Endesa (30%) y Gobierno de Canarias (10%) es la empresa encargada de gestionar este proyecto de 64,7 millones de euros de inversión, 35 de los cuales aportados por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) del Gobierno español. “Seremos un laboratorio experimental”, afirma Tomás Padrón, para quien la idea de El Hierro como isla sostenible se amplía a otros campos como la enseñanza -se ha creado un módulo de Formación Profesional en energías renovables que quiere ser referencia en el Archipiélago- y el turismo científico, una alternativa inteligente para un sector que debe diversificarse para sobrevivir. Y compatible con su punto fuerte tradicional, la tranquilidad, que en lugares de soledad absoluta como a los pies del faro del Orchilla llega a conmocionar.

De las siete islas Canarias El Hierro es la mejor que ha sabido contener la dimesión de su planta hotelera. Además de su red de casas rurales, el Parador de Turismo (en Las Playas, Valverde) es el principal lugar de alojamiento. En La Frontera se encuentra también el hotel Punta Grande, que durante años fue récord Guinness por ser el más pequeño del mundo. Destacan para el baño sus piscinas naturales y para los paseos su red de senderos, especialmente bellos en los prados comunales de La Dehesa. Con una planta ganadera (caballos, vacas y ovejas) que destaca por su densidad y belleza respecto al resto de las islas, en agricultura la isla se ha especializado en los últimos años en el cultivo de la piña tropical. En 2000, la isla fue declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco.

El proyecto en detalle

El objetivo del proyecto El Hierro 100% Renovable es el “diseño, desarrollo, construcción y puesta en servicio” de un sistema hidroeólico capaz de cubrir la demanda eléctrica en la isla (cuya punta máxima anual es 8 MW) convirtiendo esta isla en un territorio autoabastecido solamente por energías renovables. Ese es el objetivo final, porque la realidad tecnológica impone, según técnicos de Endesa, que en las primeras fases de implantación la energía renovable ocupe una cuota de entre el 50% y el 80% del total. El sistema estará compuesto por dos depósitos de agua, un parque eólico, una central hidroeléctrica, una central de bombeo y la central de motores diesel ya existente. El depósito de agua superior tendrá la dimensión de 5,6 campos de fútbol con la altura de un edificio de tres plantas. El otro, construido a pie de mar, ocuparía 2,3 campos de fútbol sobre un edificio de dos plantas. El parque eólico, de cinco aerogeneradores, tendrá 11,5 MW de potencia instalada. La central hidroeléctrica, con cuatro turbinas Pelton, sumará 11,3 MW. La central de bombeo 6 MW. La potencia instalada de la central de Llanos Blancos es de 12,7 MW. El cálculo de las conducciones de agua se ha estimado en base a la demanda prevista para 2030.

El Hierro 100% Renovable conseguirá transformar una fuente de energía intermitente en un suministro controlado y constante de electricidad, maximizando el aprovechamiento de energía eólica y facilitando su integración en el sistema. La mayor parte de la energía vertida a la red de distribución de la isla provendrá de la central hidroeléctrica. La energía eólica generada alimentará el sistema de bombeo. Su excedente se usará para la impulsión de agua a la red de abasto desde las dos plantas desaladoras que tiene la isla a nivel del mar. El ahorro anual calculado es de 18.700 toneladas de emisiones de CO2. Y 1,8 millones de euros por los 40.000 barriles de petróleo que dejarán de comprarse.

Índice de fotos:

1) Amanecer en Las Playas. Fotografía tomada desde una habitación del Parador de El Hierro.

2) El padre del fotógrafo frente a uno de los puentes de lava de la costa norte de la isla (i). La ladera del Julán desde la cala de Tacorón.

3) El bosque de Laurisilva en la cumbre de la isla.

4) Atardecer desde el sabinar de La Dehesa.

5) Prados comunales de La Dehesa (i). Los padres del fotógrafo posan en el Mirador de la Peña, con el golfo de La Frontera de fondo.

6) Verol en primer témino, en el mirador de Bascos (i). Dos viejos viendo pasar la vida en el pueblo de Tigaday (La Frontera).

7) Portón en el Sabinar.

7) Atardecer en La Frontera. El hotel Punta Grande en primer término. Al fondo, los roques de Salmor.

8) Ortofoto con gráfico explicativo del proyecto El Hierro 100% Renovables.

9) Portada del primer número de la nueva revista Actualidad Endesa.